Aquel que se conoce puede ayudar a los demas.
Aquel que se conoce
puede ayudar a los demas.
No podemos ocuparnos de los demás
si no nos ocupamos de nosotros mismos.
Debemos, en primer lugar, ocuparnos de nosotros
mismos.
Pero ocuparse de uno mismo no es la finalidad.
Llega un momento en que nos damos cuenta
que ocuparnos realmente de nosotros
es ocuparnos de los demás.
Entonces ya no nos ocupamos de nosotros mismos,
nos ocupamos totalmente de los demás.
Solo a partir de ese momento
podemos hablar de don,
un don limpio
de todo interés,
de todo egoísmo,
de toda huída,
de toda compensación.
El Arte de Ser Uno Mismo.
Patrice Richard.

