¿Qué pasa con el alma al morir? – M. Newton

 

almas santuario

¿Qué pasa con el alma al morir?

 

Al morir, nuestras almas se liberan del cuerpo del cual han sido huéspedes. Si el alma es adulta y tiene experiencia de muchas vidas anteriores, sabe inmediatamente que ha sido liberada y que ahora se dirige a su hogar.  Estas almas avanzadas no necesitan que alguien salga a recibirlas. Sin embargo, la mayoría de las almas con las que he trabajado reciben la bienvenida por parte de guías, justo afuera del plano astral de la tierra. Un alma joven o un infante que ha fallecido podrá encontrarse algo desorientada hasta que alguien se acerque a ella, al nivel terrenal. Estas son almas que optan por permanecer en la escena de su muerte por un rato. No obstante, la mayoría desea retirarse al instante. El tiempo no tiene significado en el mundo del espíritu.

 

Un alma que recién ha salido del cuerpo que le sirvió de morada y que ahora opta por brindar consuelo a alguien en pena o que tiene otras razones para permanecer un rato cerca del lugar de su muerte, no experimenta sensación de pérdida de tiempo. Éste se convierte, contrario al tiempo linear, en tiempo presente para el alma.

 

A medida que se alejan de la Tierra, las almas experimentan la presencia de una luz que se hace cada vez más brillante a su alrededor. Algunas verán momentáneamente una oscuridad grisácea y se sentirán atravesando un túnel o portal. La diferencia entre estos dos fenómenos depende de la velocidad de salida del alma, que en respuesta experimentará alguno de ellos.

 

La sensación de arrastre por parte de nuestros guías puede ser suave o ruda, dependiendo de la madurez del alma y su capacidad para asimilar cambios repentinos. En las primeras etapas de su salida, todas las almas encuentran una “ligera nubosidad” a su alrededor, la cual se aclara rápidamente y les permite ver en la vasta distancia. Este es el momento en el que

el alma promedio ve una forma espiritual de energía acercándose a ellas. Esta forma puede ser uno o dos compañeros espirituales, pero generalmente es nuestro guía. Incluso en ocasiones en que somos recibidos por un cónyuge o un amigo que murió antes que nosotros, nuestro guía se encuentra cerca de manera que puede tomar el control del proceso de transición. En todos mis años de investigación, nunca he tenido un caso en el cual sea una figura religiosa mayor, como Jesús o Buda, la que de la bienvenida. No obstante, la esencia del amor de los grandes maestros se encuentra presente en los guías personales que nos son asignados.

 

Cuando las almas logran reorientarse en este lugar que llaman hogar, su terrenidad ha cambiado. Ya no son humanas en la forma en que concebimos al ser humano, con características emocionales, temperamentales y físicas determinadas. Por ejemplo, ellas no sufren por su reciente muerte física en la forma en que sus seres queridos lo hacen. Son nuestras almas las que nos hacen humanos en la Tierra, pero sin nuestros cuerpos dejamos de ser Homo Sapiens. El alma tiene tal poder que se encuentra más allá de cualquier descripción.

 

Tiendo a pensar en las almas como inteligentes formas lumínicas de energía. Justo después de la muerte, las almas repentinamente se sienten diferentes porque no se encuentran limitadas por un cuerpo físico, con cerebro y sistema nervioso central. A algunas les toma más tiempo ajustarse a esta nueva situación.

 

La energía del alma es capaz de dividirse en partes idénticas, similar a un holograma. Puede vivir existencias paralelas en otros cuerpos, aunque esto es mucho menos común de lo que se sugiere en ciertas lecturas. Sin embargo, debido a la capacidad dual de todas las almas, parte de energía de luz queda atrás, en el mundo del espíritu. Así, es posible ver su madre regresando de una vida, aún cuando ella hubiese muerto hace treinta años terrenales y reencarnado de nuevo.

 

El período de orientación con nuestros guías, que toma lugar antes de unirnos a nuestros grupos de almas, varía entre almas e incluso entre las diferentes vidas para una misma alma. Este es un buen momento para recibir consejos y brindar la oportunidad de ventilar las frustraciones que hayamos tenido en la vida que acaba de terminar. La orientación, con el tacto gentil de nuestros perceptivos y solícitos guías, pretende ser una sesión inicial para entender lo que ha ocurrido.

 

 

El encuentro podrá ser prolongado o breve, dependiendo de las circunstancias que rodean el éxito o el fracaso en el logro de nuestra misión en la vida. También se revisa asuntos específicos relacionados con el karma que, no obstante, serán discutidos de manera más profunda en el seno del grupo. La energía que retorna de algunas almas no podrá llegar al grupo de almas en ese mismo instante, ya que éstas son almas que se encuentran contaminadas por sus cuerpos físicos y se han involucrado en malas acciones. Existe una

diferencia entre hacer daño sin el deseo premeditado de lastimar a alguien y la maldad intencional. Los grados de daño ocasionado a otros, desde el perjuicio hasta la malevolencia, son evaluados cuidadosamente.

 

Aquellas almas que han sido asociadas con el mal son llevadas a centros especiales que algunos de mispacientes llaman “unidades de cuidado intensivo”. En estos lugares, según me confían, su energía es remodelada y restaurada. Dependiendo de la naturaleza de sus transgresiones, estas almas podrían volver rápidamente a la Tierra, a una nueva vida, donde tendrían la opción de elegir ser víctimas de malos actos perpetrados por otros. No obstante, si sus acciones fueron constantes y definitivamente crueles sobre un gran número de vidas, se percibirá claramente un patrón de mal comportamiento. Algunas almas podrían pasar un

largo período en existencia espiritual solitaria, posiblemente más de mil años terrestres. Un principio fundamental en el mundo del espíritu es que las malas acciones, sean intencionales o no, en el ámbito de las almas debe ser enmendado de alguna manera en una vida futura. Esto no es considerado como castigo o siquiera penitencia, sino más bien como una oportunidad de crecimiento para el karma. No existe un infierno para las almas, excepto quizás en la Tierra.

 

Algunas vidas son tan difíciles que el alma regresa exhausta a su hogar. A pesar del proceso de renovación de energía iniciado por nuestros guías, quienes combinan su energía con la nuestra en el umbral, es posible que aún tengamos un flujo bajo de energía. En estos casos puede requerirse más descanso y soledad que celebraciones de bienvenida. De hecho, muchas almas que desean descanso, lo reciben antes de reunirse con sus grupos. Nuestros grupos de almas podrán ser ruidosos o intensos, pero respetan todo aquello por lo que

hemos pasado durante una encarnación. Todos los grupos dan la bienvenida a sus amigos a su propio modo, con profundo amor y camaradería.

 

El regreso al hogar es una celebración de alegría, especialmente cuando es después de una vida física donde no hubo mucho contacto con nuestros compañeros espirituales. Muchos de mis pacientes me dicen que sus almas son bienvenidas con abrazos, risas y mucho humor, el cual veo que es una señal característica de la vida en el mundo del espíritu. Los grupos más efusivos, que han planeado elaboradas celebraciones para el alma que regresa, posiblemente suspendan todas sus otras actividades. Uno de mis pacientes me relató lo siguiente, con relación a su regreso al hogar:

 

Después de mi última vida, mi grupo organizó una fiesta de locura con música, vino, bailes y cantos. Lo arreglaron todo para que pareciera un festival clásico romano, con salones en mármol, togas y todos los muebles exóticos predominantes en nuestras muchas vidas juntas en el mundo antiguo. Melissa (una compañera espiritual primaria) me esperaba justo enfrente, recreando la época en que mejor la recordaba y luciendo tan radiante como siempre.

 

 

 

El número de miembros por grupo puede variar entre tres y veinticinco, pero un grupo promedio tiene alrededor de quince. En ocasiones, almas de grupos cercanos pueden desear hacer contacto entre sí. Esta actividad a menudo implica la presencia de almas más antiguas que han hecho muchos amigos de otros grupos, con quienes ha interactuado durante cientos de vidas pasadas. Unos diez millones de televidentes en los Estados Unidos de América vieron el especial Sightings, producido por Paramount en 1995, el cual presentó un segmento sobre mi trabajo. Aquellos que vieron este programa especial sobre la vida después de la muerte recordarán a una de mis pacientes llamada Colleen, quien habló sobre una sesión que tuvimos

juntos. Ella describió su retorno al mundo del espíritu después de una vida pasada encontrándose en un espectacular baile de gala en el siglo XVII. Ella observó más de un centenar de personas que se acercaban para celebrar su regreso. El tiempo y lugar que ella había amado fue pródigamente reproducido, con lo cual Colleen pudo comenzar su proceso de renovación con mucha elegancia.

Así que, volver al hogar puede tener lugar en dos tipos de escenario. Unas pocas almas podrían recibir brevemente al alma que llega al umbral y luego dejar que el guía la lleve a través del proceso de orientación preliminar. Más usualmente, el comité de bienvenida espera hasta que el alma regresa a su grupo espiritual.

 

Este grupo puede encontrarse aislado en un salón, reunido alrededor de los escalones de un templo, sentado en un jardín, siempre unido y visible, de lo contrario el alma que regresa podría observar confundida muchos grupos en una atmósfera demasiado abierta. Almas que transitan por otros grupos, en camino a su propio grupo, a menudo observarán que otras almas con las que han interactuado en vidas pasadas las mirarán y reconocerán su retorno con una sonrisa o un saludo.

 

La forma en que el alma ve su entorno en el grupo depende de cuan avanzada sea, aunque los recuerdos de un ambiente de salón de clases son siempre muy claros. En el mundo del espíritu, el lugar educacional depende del nivel de desarrollo del alma. Pero el hecho de que un alma haya estado reencarnándose en la Tierra desde la Edad de Piedra no garantiza grandes logros. En mis conferencias a menudo recuerdo a un paciente a quien le tomó cuatro mil años de vidas pasadas para lograr dominar los celos. Puedo dar fe que hoy en día no es una persona que se deje dominar por tales sentimientos, sin embargo ha progresado muy poco en

su lucha contra su propia intolerancia. Tal como sucede en las aulas de clase terrestres, a algunas almas les toma más tiempo asimilar ciertas lecciones. Por otra parte, las almas más avanzadas son almas antiguas, tanto en conocimiento como en experiencia.

 

 

Fragmento del Libro “ El destino de las Almas del autor Michael Newton

 

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