El camino del Héroe.

fortaleza

En el camino iniciático se suele hacer referencia al camino del héroe arquetípico como explicación esotérica de la evolución del alma a su paso por esta encarnación y el esfuerzo que tiene por liberarse de ataduras que le encadenan al sufrimiento y a la ignorancia de si mismo. Desgraciadamente para estos tiempos actuales que vivimos descubrimos en una simple busqueda de imagenes en google que mientras la palabra heroe tiene muchas que siempre revelan a la batalla del hombre contra el enemigo interior y exterior en el caso de heroina se vincula a la droga mortal, como si se hubiera hecho un esfuerzo desde el lenguaje para desactivar la capacidad de la mujer para el triunfo sobre si misma. Como sabemos que nada responde al azar. desde Camino Sagrado creemos en que este viaje iniciatico de autodescubrimiento y de conquista sobre nuestros defectos no tiene razon de genero, ni de estado, ni de separacion humana alguna, porque creemos fervientemente que se inicia cuando el alma esta «madura». Bienvenidas, Heroinas y Heroes de la conquista de l «si mismos». Exito en la batalla.

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Y ahora si, este extracto de El Heroe de las mil caras de Joseph Campbell

La agonía de romper las limitaciones personales, es la agonía del crecimiento espiritual. El arte, la literatura, el mito y el culto, la filosofía y  las disciplinas ascéticas son instrumentos que ayudan al individuo a pasar de sus horizontes limitados a esferas de realización siempre creciente. Conforme cruza un umbral después de otro y somete a un dragón después de otro, aumenta la estatura de la divinidad a quien él implora su más alto deseo, hasta resumir el cosmos. Finalmente, la mente rompe la esfera limitadora del cosmos hacia una realización que trasciende todas las experiencias de la forma, todos los simbolismos, todas las divinidades: la apreciación del inevitable vacío.
Así, cuando Dante había dado el último paso en su aventura espiritual, y llegó a la última visión simbólica del Dios Uno y Trino en la Rosa Celestial, le quedaba por experimentar una iluminación más, por encima de las formas del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. “Bernardo sonriéndose me indicaba que mirase hacia arriba; pero yo había hecho ya por mí mismo lo que él quería:
porque mi vista, adquiriendo más y más pureza y claridad, penetraba gradualmente en la alta luz que tiene en sí misma la verdad de su existencia. Desde aquel instante lo que vi excede a todo humano lenguaje, que es impotente para expresar tal visión, y la memoria se rinde a tanta grandeza.”

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“Allí no llega el ojo, ni la palabra, ni la mente: no lo conocemos, ni
sabemos cómo enseñarlo. Es diferente de todo lo conocido, y está también más
allá de lo desconocido.”

Ésta es la última y la más alta crucifixión, no sólo del héroe sino también de su dios. Aquí tanto el Padre como el Hijo son aniquilados, como si fueran unas máscaras personales sobre lo que no tiene nombre. Porque así como los fragmentos de un sueño derivan de la energía vital del que lo sueña y representan partes fluidas y complicaciones de una sola fuerza, así todas las formas de todos los mundos, terrestres o divinos, reflejan la fuerza universal de un solo misterio inescrutable: la fuerza que construye el átomo y controla las órbitas de todas las estrellas. Esa fuente de vida es el corazón del individuo y dentro de sí mismo ha de encontrarla, si puede romper las capas que la cubren. La divinidad germánica pagana Odín (Wotan) dio un ojo para abrir el velo de luz hasta el conocimiento de esta infinita oscuridad y luego sufrió por ella la pasión de una crucifixión:

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Pensé que colgaba de un árbol en el viento,
que colgaba ahí por noches nueve;
Con una lanza estaba herido, y me había ofrecido
a Odín, mi persona a mí mismo,
En el árbol del que nadie sabrá
Por encima de qué raíz crece.

La victoria del Buddha bajo el Árbol Bo es el clásico ejemplo oriental de este hecho. Con la espada de su mente rompió la burbuja del  universo y la convirtió en nada. El mundo entero de la experiencia natural, así como los continentes, los cielos y los infiernos de las creencias tradicionales religiosas, estalló con sus dioses y sus demonios. Pero el milagro de los milagros fue que aunque todo reventó, todo fue sin embargo renovado, revivificado y glorificado con el brillo del verdadero ser. Los dioses de los cielos redimidos levantaron sus voces y
aclamaron armoniosamente al hombre-héroe que había penetrado por encima de ellos al vacío que era su vida y su fuente:

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“Banderas y pendones fueron erigidos en el filo del este del mundo y flotaron hasta el borde del oeste del mundo; de la misma manera notaron los que estaban en el borde del oeste hasta el filo del este; y aquellos erigidos en el borde del norte del mundo flotaron hasta el filo del sur del mundo, mientras que aquellos que estaban en el borde del sur llegaron al filo del norte; mientras que aquellos que estaban al nivel de la tierra flotaron hasta alcanzar el mundo de Brahma, y los que estaban en el mundo de Brahma colgaron hasta llegar al nivel de la tierra. A través de los diez mil mundos los árboles florecieron; los árboles frutales se inclinaron bajo el peso de sus frutos; lotos florecieron en los troncos de los árboles; y lotos en las ramas de los árboles; lotos en las enredaderas; lotos colgaban de los cielos; y plantas de loto salieron de las rocas en grupos de siete. El sistema de los diez mil mundos era como un ramo de flores que giraba por el aire, o como una gruesa alfombra de flores; en los espacios entre los mundos, los infiernos de ocho mil leguas, que no habían podido ser iluminados antes ni siquiera por la luz de siete soles, estaban ahora inundados de fulgor; el océano de ochenta y cuatro mil leguas de profundidad se volvió dulce al gusto; los ríos detuvieron sus corrientes; los ciegos de nacimiento recibieron  la vista; los sordos de nacimiento el don del oído; los inválidos de nacimiento el uso de sus miembros; y las cadenas y los grilletes de los cautivos se rompieron y cayeron al suelo.”

El Héroe de las mil caras.

Joseph Campbell



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