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Cantos Chamanicos Mazatecas de Maria Sabina

Sabina, la sabia y promotora chamánica más famosa de todo México, tenía sus cantos especiales que a manera de sugerentes oraciones utilizaba para internar a sus pacientes en un particular estado de trance. Hay quienes afirman que su lirismo era poéticamente envidiable. Las traducciones que encuentras –como por ejemplo las de Miguel Leon Portilla, Álvaro Estrada o el libro de María Sabina, Soy la mujer remolino, de las editoriales Almadía y Zare Books–, intentan ejemplificarnos algunas de sus más bellas letras. Aquí algunos de sus cantares curativos, grabados por el legendario Gordon Wasson en su visita a Huautla (a mediados de los años 50’s) por medio del sello Folkways Records:

Via: www.masdemx.com

Cantos de María Sabina
Soy mujer que mira hacia adentro
Soy mujer luz del día
Soy mujer luna
Soy mujer estrella de la mañana
Soy mujer estrella dios
Soy la mujer constelación guarache
Soy la mujer constelación bastón
Porque podemos subir al cielo
Porque soy la mujer pura
Soy la mujer del bien
porque puedo entrar y salir del reino de la muerte

***

Soy una mujer que llora
Soy una mujer que escupe
Soy una mujer que ya no da leche
Soy una mujer que habla
Soy una mujer que grita
Soy una mujer que da la vida
Soy una mujer que ya no pare
Soy una mujer que flota sobre las aguas
Soy una mujer que vuela por los aires

***

Soy una mujer que ve en la tiniebla
Soy una mujer que palpa la gota de rocio posada sobre la yerba
Soy una mujer hecha de polvo y vino aguado

Soy una mujer que sueña mientras la atropella el hombre
Soy una mujer que siempre vuelve a ser atropellada
Soy una mujer que no tiene fuerza para levantar una aguja
Soy una mujer condenada a muerte

Soy una mujer de inclinaciones sencillas
Soy una mujer que cría víboras y gorriones en el escote
Soy una mujer que cría salamandras y helechos en el sobaco
Soy una mujer que cría musgo en el pecho y en el vientre
Soy una mujer a la que nadie besó jamás con entusiasmo
Soy una mujer que esconde pistolas y rifles en las arrugas de la nuca

***

Soy mujer que hace tronar
Soy mujer que hace soñar
Soy mujer araría, mujer chuparrosa
Soy mujer águila, mujer águila dueña
Soy mujer que gira porque soy mujer remolino
Soy mujer de un lugar encantado, sagrado
Porque soy mujer aerolito.

“La sabiduría se le presentó así:
– Varios años, no sé cuántos, mi hermana María Ana se enfermó. Sentía dolores en el vientre que hacían que se doblara y gimiera de dolor. Cada vez, yo la veía más grave. Llamé a varios curanderos, pero fue inútil, ellos no podían curar a mi hermana. Viéndola así tendida, la imaginé muerta. No, eso no debía ser. Ella no debía morir. Yo sabía que los angelitos tenían el poder. Yo los había comido de niña y recordaba que no hacían mal. Yo sabía que nuestra gente los comía para sanar sus enfermedades. Entonces, decidí: en esa misma noche yo tomaría los hongos santos. Así lo hice. A ella le di tres pares. Yo comí muchos, para que me dieran poder inmenso. No puedo mentir: habré comido treinta pares de “derrumbe”. Cuando los angelitos estaban trabajando dentro de mi cuerpo, recé y le pedí a Dios que me ayudara a curar a María Ana. Me acerqué a la enferma. Los angelitos guiaron mis manos para apretarle las caderas. Suavemente le fui dando masaje donde ella decía que le dolía. Yo le hablaba y comencé a cantarle; sentí que hablaba cada vez con mayor facilidad y sentí que le cantaba bonito. Decía lo que los angelitos me obligaban a decir. Seguí apretando a mi hermana, en su vientre y en sus caderas; finalmente le sobrevino mucha sangre. Agua y sangre como si estuviese pariendo. Nunca me asusté porque sabía que Dios la estaba curando a través de mí. Los angelitos aconsejaban y yo ejecutaba. Atendí a mi hermana hasta que la sangre dejó de salir. Luego dejó de gemir y durmió. Mi madre, que aún no se devolvía a la distancia, se sentó junto a ella para acompañarla.
Yo no pude dormir. Los angelitos seguían trabajando en mi cuerpo. Tuve una visión: Aparecieron unos personajes que me inspiraban respeto. Yo sabía que eran los Seres Principales de que hablaban mis antepasados. Ellos estaban sentados detrás de una mesa sobre la que había muchos papeles escritos. Yo sabía que eran papeles importantes. Los Seres Principales eran varios, como seis u ocho. Algunos me miraban, otros leían los papeles de la mesa. Yo sabía que no eran de carne y hueso. Yo sabía que no eran seres de agua o tortilla. Sabía que eran una revelación de los angelitos. De pronto escuché una voz: una voz dulce pero autoritaria a la vez. Como la voz de un padre que quiere a sus hijos, que los cría con fuerza, una voz sabia que dijo: -Estos son los Seres Principales… Yo sentí una felicidad infinita. En la mesa de los Seres Principales apareció un libro, un libro abierto que iba creciendo hasta ser del tamaño de una persona. En sus páginas había letras. Era un libro blanco, tan blanco que resplandecía.
Uno de los Seres Principales habló y me dijo: -María Sabina, éste es el Libro de la Sabiduría. Es el Libro del Lenguaje. Todo lo que en él hay escrito es para ti. El Libro es tuyo, tómalo para que trabajes… Yo exclamé emocionada: -¡Es para mí!. ¡Lo recibo! Y los Seres Principales luego desaparecieron y me dejaron sola frente al Libro inmenso. Yo sabía que era el Libro de la Sabiduría. El Libro estaba ante mi, podía verlo pero no tocarlo. Intenté acariciarlo pero mis manos no tocaron nada. Me limité a contemplarlo y, al momento, empecé a hablar. Entonces supe que estaba leyendo el Libro Sagrado del Lenguaje. Mi Libro. Yo, que no leía, estaba leyendo el Libro de los Seres Principales. Ya no era una simple aprendiz. Yo había vislumbrado la perfección. La había rozado de alguna manera, y como premio, como un nombramiento se me había otorgado leer el Libro sin saber leer. Cuando se toman los angelitos se puede ver a los Seres Principales. De otra manera, no. Y es que los angelitos dan sabiduría porque hacen humilde: igualan con lo más mínimo del universo. El Lenguaje está en el Libro. El Libro lo otorgan los Seres Principales. La sabiduría es el lenguaje. “En esa misma velada, luego que el Libro desapareció, tuve otra visión: Vi al Supremo Señor de los Cerros, al Chicon Nindó. Vi que era un hombre a caballo que venía hacia mi choza… su cabalgadura era hermosa: un caballo blanco, tan blanco como la espuma. Un caballo hermoso. El personaje detuvo su cabalgadura a la puerta de mi choza. Yo lo podía ver a través de las paredes, yo estaba dentro de la casa pero mis ojos tenían el poder… el personaje esperaba a que yo saliese. Y con decisión salí a su encuentro. Me paré junto a él. Sí, era el Chicon Nindó, el que es dueño de las montañas. El que tiene poder para encantar a los espíritus… Me paré junto a él y me acerqué más. Vi que no tenía rostro aunque usaba un sombrero blanco. Su rostro era como una sombra. Era un ser como cubierto por un halo. Enmudecí. No dijo una palabra. Desapareció por el camino rumbo a su morada: el gran Cerro de la Adoración. Entré a la casa y tuve otra visión: Vi que algo cayó del cielo con gran estruendo, como un rayo circular. Era un objeto luminoso que cegaba. Vi que caía por un boquete que había en una pared. Lo que cayó se fue convirtiendo en una especie de ser vegetal, también cubierto por un halo como el Chicon Nindó. Era como una mata con flores de muchos colores; en la cabeza tenía gran resplandor. Su cuerpo estaba cubierto de hojas y tallos. Ahí estuvo parado, en el centro de la choza; yo lo miré de frente. Sus brazos y sus piernas eran como ramas y estaba empapado de frescura, y detrás de él apareció un fondo rojizo. El ser vegetal fue perdiéndose en ese fondo rojizo hasta desaparecer completamente. Al esfumarse la visión yo sudaba, sudaba, mi sudor no era tibio, sino fresco. Me di cuenta que lloraba y mis lágrimas eran de cristal, las que, al caer en el suelo, producían tintineos. Seguí llorando pero silbé y aplaudí y bailé. Bailé, porque ya sabía que ahora yo era la Payasa Grandiosa. Ya era sabia.”
(Waldemar Verdugo Fuentes,)
Via:http://www.tradicionperenne.com/CHAMANISMO/maria_sabina.htm

 

¿A QUÉ FAMILIA DE ALMAS PERTENECES? – FAMILIA DE LOS MAESTROS – SANADORES – CHAMANES – GUERREROS – HADAS

Deja simplemente que la vibración de las palabras resuenen en tú interior y observa el movimiento de tu alma mientras lees esto. No te identifiques con la profesión que has escogido o con la actividad emprendida hasta ahora, sino con aquello que mueve y conmueve al alma. Formamos parte de una única familia y no de varias. Según la posición que ocupemos en su seno nos puede parecer que participamos en todas. No juzgues esta sensación, solo pertenecemos a una aunque todas las familias se conocen y se comunican entre sí en el más allá y también en el mas acá a pesar de las personalidades de cada uno. Deja vibrar tu alma!

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FAMILIA DE LOS MAESTROS  Actualmente existe en el planeta Tierra una familia que nosotros llamamos la de los maestros. En su seno residen, entre otros, los Maestros Ascendidos. El objetivo de la existencia de estas almas es iniciar el movimiento. Cuando se encarnan y la personalidad asegura la transparencia, se convierten en dirigentes, en iniciadores de algún movimiento, ya sea en la luz o en las tinieblas. ¿Suscita eso alguna reacción en ti? El juicio no existe en el más allá. Vuestra alma es libre en todo momento. A través del filtro terrestre, podéis optar por el amor y la luz. Tenéis igualmente la posibilidad de uniros al desamor y a la destrucción; vuestra identidad se pondrá al servicio de vuestra elección. En ambos casos, os continuara habitando la llama divina. La luz no desaparece extrañada por la decisión porque como la Fuente, es incondicional. Os acompañara hasta que transforméis esa elección. Sois libres y en esta libertad consiste vuestra iniciación. La vibración que lleva consigo las almas que eligen encarnarse en el seno de esta familia es la de iniciar el movimiento. Ahora bien, en la densidad de la encarnación tal vez el alma no deje de pedir “por favor, permíteme iniciar el movimiento” y tope con la resistencia de la personalidad hasta los cincuenta y cuatro años, y sea entonces cuando suelte uno amarras y decida responder a la visión interior iniciando un movimiento; la forma que adopte ese movimiento no tiene ninguna importancia. Todo ello esta exento de juicio. Para estas almas, una de las pruebas de la encarnación es el ego y las distorsiones posibles de su condición de maestros: la atracción por el poder, por la manipulación. Porque el maestro es aquel que dirige, que transmite, que muestra el camino, que debe iniciar el movimiento a partir del amor y sobre todo de la humildad. El maestro no necesita de ningún titulo porque sabe que lo es y por naturaleza, en todas las células de su envoltura física es maestro no solo con respecto a su vida sino con respecto a todo lo que toca, lo cual comporta una gran responsabilidad. Algunos pueden vivirlo como un peso, otros pueden rechazarlo, no respetar esa energía y distorsionarla con sus actos. A estas almas, la encarnación les exige comprometerse. El alma sabe a que familia pertenece, conoce su naturaleza y su identidad. Si la personalidad decide errar, ¡el alma obligara al compromiso! La fuerza que la anima en la encarnación puede hacerlo saltar todo por los aires, derrocar todas las estructuras para favorecer el alineamiento total. La fuerza del maestro se expresa tanto en el hacer como en el no hacer. Si se mantiene en su centro, si conserva la serenidad, su impacto es mucho mayor, ya que la fuerza vibratoria que había en su alma es tal que bastaría con que pronunciara una sola palabra en toda su vida, en el momento adecuado, para cumplir su misión. Así es el maestro, el que inicia el camino.

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LA FAMILIA DE LOS SANADORES  Existe una gran e importante familia que engloba a muchas almas. Cuenta con muchos núcleos y se ha escindido para formar otras familias. Se trata de la familia de los sanadores. Las almas que la componen transmiten el fluido de la sanación y la prodigan de todas las manera posibles. Estas almas han recibido muchas iniciaciones en sus manos, su corazón y su conciencia. La energía de la sanación impregna todas sus células. NO deben buscarla en el vecino ni en cualquier pócima mágica, pues vive en su interior. Algunas técnicas la amplifican, y las iniciaciones recibidas aumentan la expansión y la transmisión de ese fluido. Los miembros de esta familia no solo lo contienen sino que también lo canalizan y lo esparcen. Este fluido es operativo aunque no hagan nada; ahora bien, este don se intensifica cuando se es consciente de él. ¡Es urgente, pues, que las almas que forman parte de esta familia abran los ojos a esa realidad! En ocasiones, los sanadores que se acercan a nosotros con las manos en los bolsillos obtienen respuestas algo irónicas a sus preguntas. ¡Menudos sanadores, con las manos en los bolsillos! ¡Que despilfarro! Cuando estas almas colocan descuidadamente la mano sobre un amigo o una planta, por ejemplo, el fluido de la sanación circula y surte efecto. Ya podrían argüir todas las razones del mundo para bloquearlo que, a pesar de todo, activarían la sanación. Es muy fácil reconocer a sus componentes, porque todos se resisten a la sanación. Corre por sus venas, pero su mayor dificultad consiste en reconocerla; creen que deberían buscarla en el exterior y les parece que el otro es mucho mejor sanador que ellos. Una de las pruebas que acechan a las almas encarnadas de esta familia es el ego, el ego inflado o desinflado del sanador. O se subestiman o se sobreestiman. El fluido de la sanación es muy potente y esto puede constituir un riesgo. Gracias a este fluido, sus almas vibran y son muy poderosas, y a la personalidad le resulta fácil aprovecharse de ello. No obstante, no son victimas de nada ni de nadie, pues esto forma parte de su aprendizaje en la encarnación. Estas almas no solo sanan a los seres humanos, sino también a las plantas, los animales, los objetos que suponéis inanimados. ¡Sanan todo lo que tocan! Son las depositarias del fluido de la sanación. Muchos sanadores padecen enfermedades por el hecho de no reconocer este fluido. ¡En casa del herrero, cuchara de palo! Es necesario que estas almas reconozcan y asuman su realidad, porque cuanto mas soslayen esta cuestión, mas enfermedades tenderán a generar. Resistirse a este fluido provoca bloqueos que en la encarnación se manifiestan en forma de desequilibrios físicos. ¿Por que es tan importante esta familia? Se ve que muchas de las chispas divinas que nacen de la Fuente y revisten la identidad del alma se dirigen hacia la familia de los sanadores y que muchas almas de esta familia han elegido encarnarse en este nuevo milenio.¿Por qué motivo? Fácil de adivinar, ¿verdad? ¿No será que el planeta necesita ayuda?

 

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LA FAMILIA DE LOS GUERREROS SANADORES  Estas almas, como todas las demás, han nacido de la Fuente. Escogieron la familia de los sanadores y , cuando se produjo una escisión en el seno de esta familia, su identidad se sintió intensamente llamada a reagruparse con otras almas para crear una familia responsable de la protección del fluido de la sanación del universo de las almas y en el resto de los universos planetarios. Se convirtieron así en guerreros sanadores y fortalecieron su identidad. Se encargan, en cierta medida, del alineamiento de la sanación allí donde estén, ya sea en el universo de las almas o en el de la Tierra, Mercurio o Arturo. Ahí donde se encarnan alinean el fluido de la sanación, lo protegen y lo defienden de cualquier ataque de energía incompatible. Actúan allí donde ese fluido no puede penetrar. Tienen un gran sentido de la responsabilidad y es preciso que vayan con cuidado porque suelen acumular mucho peso en sus hombros y pueden caer fácilmente en la tentación de salvar a todo el mundo. Esta es una de las pruebas de su encarnación. Necesitan buenas bases y son capaces de materializarlas. Utilizan símbolos específicos, anillos o collares con un significado determinado, por ejemplo. Se rigen por un código común y les disgusta llevar tatuajes. Son muy sólidas porque han recibido una iniciación de la familia de los guerreros con la finalidad de reforzar su condición de guerreros, de guerreros al servicio de la sanación. Los guerreros sanadores son los protectores del fluido de la sanación en el universo. Están presentes y actúan ahí donde se distorsiona la utilización de este fluido, ya sea en el mas allá o en el mas acá. Estas almas velan por que el fluido sea canalizado en su máxima pureza: la energía del amor.

 

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LA FAMILIA DE LOS CHAMANES  De la familia de los guerreros surge también la de los chamanes, que está todavía en fase de evolución; no está estabilizada del todo porque aún existe la posibilidad de una nueva división. Estas almas han decidió entre otras cosas, acompañar al fluido del chamanismo en el planeta Tierra. Se dedican continuamente a equilibrar los fluidos del planeta con los fluidos interplanetarios. No se encarnan necesaria y exclusivamente en el pueblo amerindio: el chaman puede ser ruso o yugoslavo o chino. En el más allá los credos brillan por su ausencia. El chaman es la vibración propia del alma, y su misión es ayudar a que el planeta y todos sus elementos sanen y alineen sus vibraciones. Estas almas son transmisoras del fluido de la transformación. Son capaces de transformar la envoltura física, de trasmutar los órganos internos y sus cristalizaciones o las plantas para extraer sus propiedades, siempre al servicio del fluido de la sanación. Como su familia de origen es la de los guerreros es normal que incorporen este fluido y hagan uso de él para transformar y transmutar la energía del planeta. Las almas de esta familia son numerosas y pueden reconocerse y conversar telepáticamente entre si. Necesitan enraizarse en lugares precisos para activar desde ahí, la sanación en el planeta Tierra. Si supieran utilizar plenamente la identidad de su alma, prescindiendo de todo juicio, podrían desplazarse a través del tiempo y el espacio con el cuerpo físico… 
Marie Lisa Labonte

Fuente: http://www.sintoniadeluz.com/a_que_familia_de_almas_perteneces_2335.htm…

El Camino del Guerrero Sagrado sana el Espíritu

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El Camino del Guerrero Sagrado sana el Espíritu

El Camino del Payaso Sagrado sana el Alma. Y el Camino del Chamán sana el Cuerpo. ¿El Cuerpo? ¿No hemos la mayor parte de nosotros sido condicionados para creer que el Cuerpo es en cierta forma inferior al Espíritu, al Alma?

Los ancianos de América — los Americanos Aborígenes — siempre han enseñado que el Cuerpo, nuestra conexión personal de sustancia y espíritu, es sagrado. Una antigua canción de la Sociedad de Mujeres Salish postula:

Quien no puede amar su Yo no puede amar a nadie.

Quien tiene vergüenza de su cuerpo tiene vergüenza de toda vida.

Quien encuentra impureza y suciedad en su cuerpo está perdido. Quien no pueda respetar los regalos dados aun antes del nacimiento. Nunca podrá respetar cualquier ota cosa completamente.

Reflexiones para la vida El Camino del Chamán comienza con su propio Cuerpo e implica la creación, control, almacenamiento, canalización, cambio, y liberación de energía. Principios recientemente “descubiertos” por científicos modernos eran conocidos por los Chamanes desde las épocas más remotas, por ejemplo: Arrastre por convección (“si dos ritmos son casi iguales y sus fuentes están a corta distancia, siempre se refundirán, caerán en Sincronía”.); E = mc ² (la intercambiabilidad entre energía y materia); Y la Teoría de onda /partícula (la Energía puede viajar en ondas o partículas). Un Chamán percibe su Cuerpo como una agrupación luminosa, un acto sagrado, un acto vertiginoso de poder y belleza. Explorando su Cuerpo, él se convierte en un especialista en vibración, armonía, y balance. Curioso por cruzar a otras dimensiones, su conciencia se extiende y llega a ser como un pararrayos. Cuando esa conciencia es iluminada, su Cuerpo conecta esta energía a tierra y la descarga a fin de que no haga daño.

Algún principios científicos aún no han alcanzado a los conocimientos chamánicos, por ejemplos, el principio de Gravedad. Un Chamán de hoy en día lo explica así, ” La tierra te llama. Tiene algo para ti. Esta gran criatura en la cual vivimos desea darte su energía para potenciar tu vida “. Los occidentales rehuyen este regalo. Le llaman GRAVEDAD y piensan que es una fuerza que quiere jalarnos hacia abajo al centro de la tierra. En lugar de eso, sé como un árbol, hundiendo sus raíces hacia abajo hacia el magnetismo de la tierra. ¡Extiéndete con tus ramas y tus hojas hacia la luz y el aire de las alturas “!

La imagen de un árbol es un gran modelo para los chamanes. Un árbol es un ser de energía muy eficaz. Usa cada bit de energía y no la desaproveches para nada. La madera de un árbol es un conductor de energía tanto desde abajo como desde arriba; Y como tal, es a menudo usado por el Shaman para conducir su conciencia en viajes de descubrimiento. Un tambor, hecho de cuero extendido sobre madera, se convierte en “el corcel del chamán. Calabazas, matracas, y otros dispositivos rítmicos también pueden ser usados como conductores de energía. ¡El Chamán se sintoniza al ritmo y cabalga hacia otros mundos! Entonces el ritmo trae al Chamán de vuelta a ésta, su Tierra amada. Como un árbol vivo, el chamán es arraigado profundamente dentro de la tierra, poniéndose en contacto y convirtiéndose en espíritu”.

Los chamanes se sanan a sí mismos (y sirven como catalizadores curativo para otros) de tres maneras principales:

1. Removiendo obstrucciones en el flujo de energía;

2. Equilibrándose y centrándose; Y

3. Poniéndose a tono y armonía.

Los chamanes son descritos como seres de aguda inteligencia, un cuerpo perfectamente flexible y ágil, y una energía que se muestra ilimitada. Su memoria y autocontrol están por encima del promedio; Y sus ojos brillantes revelan una astucia tímida. A menudo, su poder interior avanza con su edad; Y exhiben gran fuerza, flexibilidad, y vigor a todo lo largo de su edad madura. Como Ancianos (un término usado con extremo respeto por los Americanos Nativos), pueden realizar asombrosos actos de equilibrio y agilidad. A menudo, son espléndidos artistas (especialmente en arte místico/ abstracto), músicos, bailarines, poetas, cantantes, artesanos que usan su arte para atraer el espíritu de la tierra. Todas estas cualidades proceden de años, y hasta vidas enteras, de sufrir, sacrificarse, y esfuerzo implacable.

Como chamanes, las mujeres en muchas tribus realizan en todas las formas aquello por lo cual los chamanes masculinos son conocidos. Realizan sanaciones, ceremonias de caza, búsquedas de visiones y la guía de ellas, actos de psicocinesis, teleportación, control del clima, etc. En las diferentes tribus, según la costumbre de cada una, el chamán crea también ciertos artefactos — ropa, canastas, ornamentos, objetos a ser llevados puestos en bolsitas o bajo las faldas o cosidos en cinturones. Oficia en los entierros, nacimientos, poniéndole nombre a niños y dándole la bienvenida a este mundo, rituales menstruales y de embarazo , y rituales de comunicación psíquica, manipulación de animales, metamorfosis o transformaciones. Mucho de esto es logrado a través del baile y el mantra, y gran parte de los métodos, los símbolos, los significados, y efectos de sus esfuerzos chamánicos están registrados en las historias que él narra, las canciones que él Canta, y el conocimiento que él posee.

Una parte de este conocimiento es transmitido a otros de una forma que sea útil para ellos, y otro poco es reservado para si mismo, enseñado formalmente a sus aprendices, o compartido con otros chamanes.

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Adquirir poder chamánico implica una tipo de experiencia de muerte /renacimiento. Implica olvidarse del yo, eliminar los hábitos que hacen la personalidad, prescindiendo del “auto-diálogo,” quitándose de en medio y dejando al universo realizar la conversación. Cuando el Chamán de acuerdo con la tradición muere para sí mismo, nace en la más grande comunidad de la Tribu del cosmos como representante de la Tierra. ” Esencialmente, el camino espiritual de un chamán depende del tipo de poder que posea, el tipo de Espíritu al que está conectado, y la tribu a la cual pertenece. tiene la obligación de seguir la guía de los Espíritus y llevar a cabo las tareas asignadas. Las historias americanas nativas apuntan hacia un serio evento que da por resultado la muerte del protagonista, su visita al reino de los Espíritus del cual él finalmente regresa, transformado y poderoso. Después de tales acontecimientos, él ya no le pertenece a su tribu o a su familia, pero a los Espíritus maestros que le instruyeron. Esto lo hace parecer “extraño” a muchos de sus compañeros”.

Buscando la sabiduría del Cuerpo, un Chamán constantemente se centra en su vientre, su barriga, o su plexo solar, NO en su cabeza. El centro inferior le brinda una mejor base desde la cual moverse. También sujeta sus descontrolados procesos de pensamiento y lo pone en armonía con el Cuerpo de la Tierra. Con objeto de emplear su propia energía eficientemente, el Chamán debe volverse flexible, fluido. Para hacer esto, debe enfrentar los bloqueos del miedo acumulado en el Cuerpo. su tarea es disolver los bloqueos del miedo con la energía que él genera; ciertamente, la palabra “chamán” literalmente quiere decir ” calentarse uno mismo”. A medida que la forma inflexible es consumida, la forma fluida es revelada. Éste es el significado de la transformación. Es un regreso a la simplicidad liberadora similar a la naturaleza primitiva de los animales salvajes, los niños pequeños, y nuestros ancestros terráqueos más antiguos. La libertad viene al dejar marchar y al aprender a confiar en el cuerpo de uno para encontrar su propia vibración, balance y armonía.

Me siento más y más feliz a medida que envejezco. Soy simplemente más libre de condiciones. Esto conlleva hacer sacrificios voluntarios. El término sacrificio viene de las palabras ‘ hacer sagrado.’ Mi vida chamánica es una vida de hacer todo sagrado, entendiendo todo como sagrado, hasta la basura es sagrada.

La iniciación de un Chamán no es asunto fácil. Sin embargo, como un Chamán floreciente fue informado, “la joya más bella es templada en el fuego más ardiente y sumergida en el agua más fría”.

El poder es la fuerza y la habilidad de verte a tí mismo a través de tus ojos y no a través de los ojos de otros. Si una persona tiene poder, y no lo usa, el poder se asentará dentro de ella y no tendrá lugar hacia el cual dirigirse. Es entonces que el poder se vuelve retorcido y maligno. Puede volverse en contra de la persona que lo ha convocado. Si una persona se retrae del poder, posteriormente desarrollará problemas y toda clase de dolencias físicas (por ejemplo).

Una persona puede ser un Chamán en potencia si condiciones tales como éstas existen en su vida: su nacimiento es peculiar, especial de algún modo. Quizá sea difícil, aun traumático. Como niño, ha experimentado alguna situación en su vida que le ha apartado de otros niños. Simplemente puede haber sido dejado a su suerte, o puede haber tenido incapacidades o situaciones restrictivas Se siente diferente que los demás. Puede haber padecido largas enfermedades, fiebres, ataques, o hasta haber rozado la muerte. A causa de su aislamiento, o simplemente por su don, está en contacto con un mundo sutil que es extraño para la mayoría de sus pares, y sus talentos psíquicos florecen. Importantemente, también pasar por alto partes vitales del proceso de culturización, haciéndole esto sentir que él/ella realmente no encaja en esta sociedad.

Esto no quiere decir que un iniciado no pueda recibir ayuda. Si es sincero en su deseo de curarse, encontrará las parteras y catalizadores correctos para dar nacimiento al Chamán en sí mismo. De acuerdo a los métodos tribales antiguos, podría encontrar a un Chamán experimentado en su comunidad y explicar lo que le ocurre así aliviar su camino por un tiempo. Éste al ser más anciano, más sabio le dará ejercicios que le enseñarán a controlar el grado y detectar el momento para “abrir la flor de su conciencia”. Estos podrían incluir enseñanzas de meditación, sueños lúcidos, auto hipnosis y visualización, reconocimiento de campos de energía, practica con sonido y color, construcción de rituales, pintura con arena, trabajos de artesanía de tipos diversos, danza de trance, etc. También le sería enseñado cómo protegerse de intrusiones no deseadas tanto psíquicas como físicas. Técnicas como purificación, bendición, creación de límites, protección, y la adquisición de aliados guardián sería parte de tal instrucción. Las técnicas para conectar con la tierra serías destacadas de manera tal que el iniciado trabajará con plantas, animales, y medicina con piedras.

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En tiempos actuales, sin embargo, la ayuda puede provenir de direcciones insólitas, ciertamente. Por ejemplo, la contemporánea India Chamán de las Llanuras, Tayja Wiger, nació en un sumamente hostil y ofensivo ambiente urbano sin contacto con los métodos tribales. La sociedad la tildó de delincuente ciega, lisiada, retrasada, demente y. fue metida en una institución, en reformatorios e instituciones mentales. Todo ese tiempo, oró por la sanación. Los psiquiatras no comprendieron su tradición Chamánica (la cuál ella a menudo manifestó inconscientemente), pero la ayudaron a encontrar el tiempo, espacio y los recursos que ella necesitó para poder sanarse a sí misma. Su enfoque intenso en la auto sanación la impulsó a través del túnel oscuro del miedo y la cólera hacia un lugar donde ella podría continuar, mediante el amor, confiando en el Universo. Ahora, ella es físicamente sana, inteligente, cuerda y trabaja como Chamán; “Sanadora, ministra ordenada, consejera y amiga risueña de la Luz”. ¡Su historia es una inspiración para todos nosotros!

Las personas de las tribus creen que convertirse en un Chamán es una cuestión de destino; y que si una persona destinada a convertirse en un Chamán se resiste, se enredará más y más en sus problemas. La historia de la Mujer del Cielo, un Chamán de la Tribu Ojibway, ilustra cómo una mujer que reaccionando valientemente a una crisis abrazó su propio destino chamánico . Nacido en una familia perturbada por violentos desacuerdos familiares, la Mujer del Cielo rehuyó esta situación caótica a los 9 años y vagó por el bosque del norte por mucho tiempo hasta que un grupo de rescate la encontró. Entre sus rescatadoras estuvo una mujer vieja que la quiso, la cuidó, y se convirtió en su abuela adoptiva.

Cohabitaron felizmente por largos años hasta un día, la Abuela se puso muy enferma. La mujer del cielo estaba asustada. Mientras ella se encargaba de su Abuela y velaba por ella, la Mujer del Cielo se quedó dormida y tuvo un sueño. Soñó que alguien le daba una matraca y otras cosas que los Chamanes usan cuando curan, y le dijo, ” Prueba esto con tu abuela. Podría mejorarse “. Cuando se despertó, la Mujer del Cielo hizo una matraca pequeña y comenzó a hacer las cosas que el sueño le mostró. Cuando terminó, la anciana lucía más radiante. La mujer del cielo siguió con su trabajo hasta que su abuela estuvo casi repuesta del todo. Entonces, otras personas supieron de ella y vinieron por ayuda. Ella se convirtió en un sanadora viajera.

Siguiendo su guía interior, la Mujer del Cielo más tarde recordó que en sus jóvenes andanzas, ella había sido guiada y adiestrada por sus Espíritus Guardianes para hacer su obra. Su compasión cariñosa por su Abuela fue lo que catalizó su propia transformación. Sus Espíritus la guiaron pero ELLA TOMÓ SU DESICIÓN DE ACUERDO A SU PROPIO LIBRE ALBEDRÍO para seguirlos.

Los chamanes de hoy en día han aprendido de los errores que los Chamanes del pasado han cometido. Conservando solo lo que funciona, se han desecho el resto. Se han olvidado de la arrogancia y han aceptado la sencillez. No les da miedo juguetear y divertirse. Se han comprometido a prestar servicio a la fuerza de la vida; sacan fuerza e integridad de ése compromiso.

Se ha dicho que el primer Chamán fue Grandmother Fire. Ella es el ancestro verdadero de todos los chamanes. También se ha dicho que el primer Chamán inventó el sexo. El Chamán es auto-erótico, enamorado de su Cuerpo y del Cuerpo de la Tierra. Se calienta a sí mismo, quemando la escoria, centrándose en sí mismo en su propia luminosidad. Irradia bienestar y confianza en sí mismo. Su liderazgo emerge de una pasión por la vida y es sustentado por el balance. El calor del Chamán es una hoguera alrededor de la cual una comunidad se congrega con naturalidad. Su calor es procreativo; y su género puede sostener y trascender la tensión de los opuestos, dándole la habilidad de dirigir con éxito en cualquier mundo que se encuentre. El simple hecho de ser un Chamán otorgará bienestar al demostrar que el cambio es posible.

Los sanadores manifiestan que es el amor el que cura, pero para muchos es muy difícil librarse del miedo y la cólera que se alojan en la mente subconsciente y así poder ACEPTAR ese amor. Ahora es tiempo de que todos nosotros limpiemos nuestras vidas, entonces nos volvamos de dentro hacia afuera compartiendo todo.

Anonimo

SONIDO SAGRADO: SANANDO CON EL TAMBOR

 

El tambor es la herramienta del chamán. Es usado para inducir el trance (estados expansivos de conciencia que son experimentados físicamente) permitiéndole abandonar su cuerpo y viajar a otros mundos o moverse en otras realidades invisibles a nosotros. También ha sido usado para invocar los espíritus y la adivinación. Permite que nuestros espíritus vuelen para conectarse con la Tierra y sanarnos a nosotros mismos y a nuestras comunidades.

Un tambor se percibe como un guía espiritual, puesto que está hecho de madera y piel de animal. Cuando nosotros vamos a un templo de la religión que sea, acudimos para hacer plegarias u orar, de tal manera que invocamos o hacemos una petición al Creador; pues bien, en el caso del tambor también se puede decir que hacemos una plegaria pero con el sonido que emana al vibrar la piel del animal cuando lo tocamos, por lo que también invocamos, pero a los reinos animal y vegetal, en UN LENGUAJE NO VERBAL.

Tradicionalmente el tambor es un método disponible por los sanadores para tratar los desórdenes físicos y psicológicos, ya que con el ritmo de la percusión nuestros cuerpos y espíritus se sincronizan armoniosamente. Estudios científicos han comprobado que los individuos que meditan y aquellos en trance chamánico, producen gran cantidad de ondas cerebrales en ritmo Alfa (7 a 13 ciclos x segundo) y Theta (4 a 7 ciclos x segundo) más que la gente común ensimismada en sus conflictos personales, familiares o laborales. Estos ritmos cerebrales crean trance y sanación psicofísica. En un estado de conciencia ordinario, que es el común de todos nosotros, representativo de un día cotidiano normal lleno de responsabilidades, se ha comprobado que tenemos mayor cantidad de ritmo cerebral Beta (14 a 30 ciclos x segundo).



Cuando tocamos el tambor Djembé, el sonido de tono bajo o grave, se obtiene cuando se golpea el centro del tambor, asociándose a un ritmo Theta. El ritmo Alfa se produce con un golpe medio. El ritmo Beta corresponde a un Slap. No todos los tambores tienen estos tres sonidos y no toda la gente resuena con este modelo.

El surgimiento del ritmo depende de diversos factores:
-La vibración del ejecutante. Su intención de sanarse a sí mismo y a los demás.
-La vibración del paciente por su enfermedad y su predisposición a ser sanado.
-La responsabilidad de nosotros ante la vida, y
-El lugar donde se toca (el mejor es en el campo, con la naturaleza).

EL RITMO SURGE ESPONTANEAMENTE, SIN INTERFERENCIA DEL PENSAMIENTO ANALITICO.

Diferentes ritmos crean o invocan diferentes energías. Cuando tocamos el tambor la energía latente en nosotros se expresa libremente sin que intervenga el pensamiento, ya que no se razona y emerge espontáneamente.



Nuestro cuerpo físico cuando está saludable tiene un ritmo natural, y lo expresamos hacia nuestro alrededor y a las demás personas, se dice que tenemos “buena vibra”. De esta manera, cuando tocamos el tambor (tiene que existir la intención de sanar) armonizamos al paciente (siempre que tenga predisposición a ser sanado), por lo que sus dolencias físicas y mentales se mejoran, ya que produce relajación así como liberación de un trauma emocional y una integración con los demás y consigo mismo. Esto se logra por el ritmo que surge del tambor ya que altera las frecuencias de las ondas cerebrales. Estudios científicos explican que esto es debido a la gran producción de ondas cerebrales Theta y sincronización hemisférica, por lo que sugieren tocar el tambor entre 3 o 4 ciclos x segundo para sincronizar el cerebro a este ritmo y que algunos han llamado Estado de Conciencia Chamánico, logrando que el paciente perciba los Estados No Ordinarios de Conciencia. El canto o la repetición de mantras así como el sonido monótono de la maraca tienen también este efecto.

Cuando tocamos puede ocurrir que surja otro ritmo, y ello indicará que la energía del paciente ha cambiado y necesita dicha modificación para obtener una mejora física y mental, o bien, estar abiertos a nuestra intuición. Dicho cambio indicará también que estamos resonando en otro órgano del paciente para su armonización y bienestar.

Se sugiere comenzar con un ritmo acorde al ritmo cardíaco, y posteriormente ir aumentando en velocidad, que condicionará una purga emocional. Cada sanador creará su propio método.

NO SE DEBE ESCUCHAR EL SONIDO DEL TAMBOR, HAY QUE DEJARSE LLEVAR POR ÉL.

tambor chamanLa Terapia con el tambor tiende a restaurar la integridadvibracional de cuerpo, mente y espíritu. Las ondas sonoras producidas por el tambor imparten su energía para hacer resonar al cuerpo físico, mente y espíritu en una vibración por simpatía. Las frecuencias del tambor interactúan con las nuestras creando un ambiente armónico, que perdura de 48 a 72 hs o incluso hasta una semana posterior a una sesión con tambor.

La ciencia reconoce el efecto terapéutico de la percusión, comprobándose que el sistema inmune se incrementa después de una sesión con tambor. Otros estudios han comprobado su beneficio en pacientes con Alzheimer, autismo infantil, disturbios emocionales en los adolescentes, drogadicción, politraumatizados y población de prisiones y de asilos, ya que el sonido del tambor logra su atención y por ende produce quietud en estos pacientes con mejor coordinación motora. También demuestra su eficacia para manejar el estrés, fatiga, ansiedad, hipertensión arterial sistémica, cefalea, asma, dolor crónico, artritis, desordenes emocionales y del sueño, así como en el manejo de las adicciones.

Cada terapeuta crea su propia técnica, sin embargo, se recomienda una sesión de mínimo 25 minutos. Los primeros 20 minutos el ritmo es lento y se acelera en los últimos 5 minutos. Los resultados científicos indican que se logra una purga emocional. Pueden estar varios percusionistas y el paciente generalmente está en medio del círculo de ellos. El ritmo y melodía surgen espontáneamente. El paciente debe dejarse ir por el sonido del tambor sin prestarle atención, y paulatinamente el cerebro estará en simpatía con la percusión y posiblemente tenga Estados Alterados de Conciencia, o bien, se dormirá, indicando que se produjo la Respuesta de Relajación y por consiguiente bienestar psicofísico. En nuestra experiencia damos sesiones con duración mínimo de 1 hora. Hemos tocado hasta 5 horas con excelente respuesta de los pacientes ya que logramos en ellos una sensación de liberación física y mental.


vía Sonidosagrado.blogspot.mx

Canciones de Medicina

animal poder

Les compartimos una muy buena pagina de canciones de medicina (Icaros) chamanicos, espero la disfruten tanto como nosotros. ademas les compartimos una canción a través de Youtube para aquellos que no las conocen.

 

La pagina donde se encuentran muchísimas canciones.

http://sacredvalleytribe.com/medicine-songs/

Algunas ideas fundamentales sobre chamanismo

Introducción

El interés cada vez más frecuente de los occidentales por el chamanismo, la antigua senda del chamán, ha ido creciendo en las últimas décadas. Antropólogos, médicos, psicólogos, psiquiatras, etc., han buceado últimamente en este conocimiento milenario, interesándose por los métodos chamánicos de curación.

El chamanismo es un fenómeno poco conocido, cuyo origen se encuentra en los albores de la humanidad. Ha sido mal visto y en gran parte rechazado y destruido por la cultura occidental. Sin embargo, los chamanes han sido los primeros curadores del mundo en utilizar el diagnóstico y el tratamiento para la enfermedad física, psicológica y espiritual. También fueron los primeros psicoterapeutas y los primeros que tenían la facultad de actuar como guías espirituales. Es posible que el conocimiento chamánico de cualquier continente sea parte de lo que ha pervivido como restos de un mensaje original verdadero. El Popol Vuh, libro sagrado de los quichés de Guatemala, que refleja una cosmología mesoamericana, podría ser los restos de una revelación. No todas las formas chamánicas han conservado su pureza del legado original, cosa común en cualquier grupo humano.

La función del chamán es la de curar a los enfermos y de comunicarse con otras realidades o mundo del No-Visto. El chamán tiene la capacidad de entrar en un estado expandido de conciencia y de poder “viajar” para adquirir conocimiento propio o recabar información del diagnóstico y tratamiento del enfermo.

El chamanismo, según Mircea Eliade, es una técnica arcaica del éxtasis y de la mística, también “religiosa” en el sentido profundo del término, libre de todo sectarismo religioso. Tiene una ideología, un simbolismo, unos ritos, una mitología, una historia y una cultura propia. Es una tradición perenne, cuyos fundamentos se basan en una cosmología. Contiene un conjunto de técnicas de curación y desarrollo personal.

Definición de chamán

A comienzos del siglo xx, los etnólogos acostumbraron a usar indistintamente los términos chamán, hombre-médico (medicine-man), hechicero o mago, para designar a ciertas personas dotadas del don de obrar prodigios mágico-religiosos. Los chamanes eran conocidos en todas las sociedades primitivas.

El antropólogo Mircea Eliade, muerto en 1986, gran estudioso y conocedor de las religiones comparadas e insigne esclarecedor del mundo del chamanismo, comenta en su libro Chamanismo y las técnicas arcaicas del éxtasis: “El chamanismo stricto sensu es por excelencia un fenómeno siberiano y cental-asiático. El vocablo nos llega, a través de Rusia, del tungús shaman”. Esta palabra de la tribu tungús de Siberia tiene un significado preciso y concreto; se distingue de otras palabras que, merced a un empleo abusivo, se han cargado de ciertasconnotaciones negativas, tales como mediums o videntes, conductores ceremoniales, brujos, hechiceros, curanderos, diableros, etc.

Mircea Eliade comenta que existen “diversos chamanismos: siberiano, norteamericano, suramericano, indonesio, oceánico, etc.”.

Define al chamán como “un hombre o mujer que ‘viaja’ en un estado alterado de conciencia o estado de conciencia chamánica (ECC), inducido a veces por el toque rítmico de tambores o de otros instrumentos de percusión, o en algunos casos por el uso de drogas psicoactivas”. En esos viajes, el chamán logra conocimiento que puede ser para diagnosticar y tratar una enfermedad, la adquisición de poder a través de los “espíritus”, los “animales de poder”, los guardianes u otras entidades espirituales.

En todo momento el chamán es consciente y puede controlar sus estados. Después del viaje, es consciente de lo que ha sucedido y lo recuerda.

El chamán tiene en común con los médicos, psicólogos y místicos quetambién estos tratan de restaurar la salud física y psicológica, limpiar, purificar y mejorar las relaciones de la persona con el medio.

La diferencia principal del chamán con los curanderos, sacerdotes omagos radica en que el chamán emplea los estados expandidos de conciencia en sus “viajes”, teniendo acceso a otras realidades.

Neochamanismo

El movimiento neochamánico es parte del desarrollo del movimiento místico moderno en Occidente. Apareció en el tiempo de la contracultura de los años sesenta y trata de ocupar el lugar de las religiones tradicionales. El chamanismo posee unas realidades espirituales y un método que permiten alcanzar experiencias transcendentales e intenta reformular las creencias de la actual sociedad. El neochamanismo es, pues, un chamanismo transcultural.

Funciones de la cura chamánica

La cura chamánica aboga por una curación completa.

El chamán entra en éxtasis en su trabajo y lo sacraliza.

Conoce cómo actúa el ego y trata de transformarlo y ponerlo al servicio del espíritu. Una de las herramientas que emplea es la psicoterapia.

Explora las dimensiones transpersonales y el encuentro con el espíritu.

Los chamanes ayudan a desarrollar las potencialidades contenidas en la persona. Consideran que la cura llega a ser total cuando se tienen en cuenta los estados espirituales de los que hablan los místicos de otras tradiciones.

Para curar, el chamán entra en un estado expandido de conciencia oestado chamánico de conciencia, etc.

Chamanes y Médiums

El chamán es consciente en todo momento y actúa bajo su propia voluntad; sin embargo, el médium es un instrumento pasivo, está a merced de los espíritus que lo “poseen”, no siendo consciente en ningún momento de lo que sucede.

Los chamanes difieren de los médiums en que estos son “canales” entre las entidades espirituales que se “apoderan” temporalmente de ellos y los “poseen” para comunicarse a través de ellos o con fines curativos. El médium “presta” su cuerpo, las cuerdas vocales, etc. Después del estado de trance no recuerdan nada. El auténtico chamán no permite ser “poseído” por ningún espíritu; es más, su función es hacer que salga de la persona el espíritu que le poseyó.

Eliade dice que “el chamán es una persona que viaja hacia los espíritus buscándolos en su propio mundo y conservando el control mientras permanece con ellos”. Aunque, en cierto momento, el chamán puede actuar como médium, no es un médium.

Comenta Mircea Eliade: “El chamán domina sus ‘espíritus’, en el sentido en que el chamán es un ser humano que logra comunicarse con los muertos, los ‘demonios’ y los ‘espíritus de la Naturaleza’, sin convertirse por ello en un instrumento suyo. Se encuentran, ciertamente, chamanes ‘poseídos’, pero estos constituyen más bien excepciones aberrantes que tienen, por otro lado, su explicación”.

El trabajo con el ego.

El trabajo con el propio ego es la tarea más ardua de la vida. Es la batalla mayor a la que todos tenemos que enfrentarnos. El ego es una cortina que nos oculta de otras realidades. Desmontar el artificio de tal escudo es el paso para “ver” y alcanzar la aproximación al Don del Águila. El ego, el carácter y la personalidad son palabras para denominar una misma entidad condicionada. Es un tripulante al mando del capitán, pero necesario para manejar la nave. El espíritu de la nave está simbolizado en el capitán.

Chamanismo, mistica y religión

El chamanismo estaría cerca del misticismo y alejado de lo que llamamos “religión”. No existe un sacerdocio institucionalizado, ni tiene ese tipo de estructura y jerarquías políticas propias de las religiones.

La vocación del chamán: ¿se hace o se nace chamán?

La vocación chamánica se manifiesta por una crisis, una ruptura del equilibrio psicológico.

Un chamán puede llegar a serlo por la transmisión hereditaria de un familiar, por vocación espontánea, esto es “llamamiento”, o por “elección”.

Toda experiencia extática que incide en la vocación del chamán tieneuna secuencia tradicional de agonía, sufrimiento, muerte y resurrección o transfiguración. La muerte es un morir simbólico que aparece en todos los rituales y ceremonias de iniciación.

El chamán llega a serlo y a curar a los demás a partir de la sanación de su propia enfermedad; ha pasado por ese proceso de sufrimiento, muerte y renacimiento y ha aprendido el arte de la cura.

Cada individuo viene a este mundo con ciertas predisposiciones,aptitudes o potencialidades que luego pueden o no cristalizar. Si el medio lo favorece, florecerán esas cualidades.

El deseo de “ser chamán” viene implícito en algunas personas. Es un “gusto” por algo distinto, por una forma de hacer diferente. Es una fuerza misteriosa que le arrastra a actuar como chamán, es el “llamamiento”, el cual, si no es escuchado y seguido, puede hacer enfermar. Si pone en marcha esa llamada interior, aparecerá todo un mundo de creatividad, de conexión consigo mismo, de poder, de amor y de entrega hacia los demás. Es una fuerza intuitiva tan poderosa que, si se carece del coraje suficiente para admitirla, la persona llegará a enfermar mental y físicamente; en última instancia, es el espíritu el que está enfermo, porque es en este en donde esta el anhelo de poner en acción el poder que habita dentro de él, lo decretado por el Gran Espíritu.

Además de las cualidades propias de ser chamán, la persona tiene que instruirse en un conocimiento. Para ello tendrá que buscar chamanes de conocimiento con los que aprender este arte del chamanismo. Por otro lado, su capacidad de “viajar” por otras realidades le concede conocimiento, que puede ser a través del sueño numinoso, los estados de trance, etc., de los que obtiene un saber que, junto con la instrucciónadquirida y la propia práctica, constituye la herramienta chamánica. El reconocimiento de los demás como chamán es importante.

Cuando el chamán recibe la “iluminación”, siente que una luz especial, no física, emana de su cuerpo. Es la misma luminiscencia de la que hablan los místicos.

Chamanismo, trance, éxtasis y posesión

Hay autores que diferencian el éxtasis del trance, aunque, en realidad, son dos términos para nombrar una misma cosa. Trance es un término procedente de la terminología médica y psicológica, mientras que éxtasis proviene del mundo de la espiritualidad.

Lo esencial de este estado es que tiene diversos grados de elevación, en donde la persona puede variar entre el ser consciente o inconsciente de la experiencia.

En el Psicochamanismo Integrativo la persona es consciente de lo que le acontece, recordándolo después de la experiencia.

Tratamos, por todos los medios, de que el asistente sea consciente en todo momento de su vivencia.

El éxtasis sería un acto de inspiración y no de posesión. Es un acto de inspiración voluntario y deliberadamente inducido a través de una serie de técnicas.

En general, en el chamanismo existe una diversidad de opiniones en cuanto a si en el estado expandido de conciencia hay unión con el Gran Espíritu o, por el contrario, la persona siente que es diferente del espíritu. En realidad, hay grados de aproximación o lejanía del Gran Espíritu.

Si la palabra “éxtasis” viene del griego ekstasis que significa ‘abandono [de los sentidos]’, entonces, cuanto más alejados estemos de los sentidos, más apartados estaremos del mudo existencial, puesto que es a través de los sentidos –vista, olfato, oído, gusto y tacto– comopercibimos el mundo.

El chamán en su estado chamánico de consciencia (ECC) sigue estando consciente; ha reducido en gran manera los aspectos negativos del ego, permitiéndole estar más cerca de su espíritu y, por lo tanto, del Gran Espíritu.

En ese estado, el chamán tiene acceso al mundo de lo desconocido;puede conocer, entre otras cosas, la enfermedad y el modo de curar a la persona. La facultad de imaginación que aparece en este estado estámás allá de las simples imágenes (producto de la mente ordinaria). Se trata de una imaginación activa que actúa como facultad y órgano suprasensible. Esas imágenes son mucho más reales que las que aparecen a través de los órganos sensibles, porque el chamán ha entrado, a través de su estado chamánico de consciencia, en el mundo del No-Visto, en donde no existe el espacio-tiempo. Esta visión que tiene el chamán es una experiencia visionaria, nunca una alucinación.

El éxtasis chamánico tiene similitudes y diferencias con respecto a otras técnicas del éxtasis de ciertas tradiciones orientales y occidentales. Carlos Castaneda lo llama “realidad no ordinaria o una realidad aparte”, Mircea Eliade lo denomina “estado de conciencia chamánico, etc” y también, “vuelo mágico del alma a los ‘viajes’ chamánicos”, diferenciándolos de un estado de disolución del ego, el estado sufi faná fila o la experiencia del vacío del no ser shunyata budista.

La finalidad del chamán es el conocimiento de uno mismo y de otras realidades.

El chamanismo contempla el trabajo del autoconocimiento. El chamán no es un brujo, sino alguien muy consciente de sí mismo y de lo que hace.

El auténtico chamán, como el sufi, no se pierde en sendas de persecución de poderes para manipular la existencia, sino que va directamente a la experiencia de lo numinoso del Gran Espíritu.

Todos aquellos que buscan incontroladamente poderes paranormales los encontraran, pero es posible que no alcancen a “ver” una realidad numinosa, puesto que lo único que les impulsa es el poder por el poder y esta actitud es más propia del ego que del espíritu.

Lo que realmente nos interesa es el conocimiento de uno mismo y de las diferentes realidades, el adiestramiento del ego, la integración con la naturaleza, el ser humano, el cosmos y el Gran Espíritu. Discurriendopor esta vía, encontraremos el altruismo y el amor.

El chamán se entrega con toda su alma a la tarea del chamanismo, estando, por lo general, en un estado de conciencia alterada o de trance. De este modo puede buscar conocimiento y recordarlo después de ese estado.

Trabaja desde el hemisferio derecho, desde lo analógico e intuitivo, más que desde lo racional y analítico.

También debemos considerar que no todos las acciones que emprende para curar son propiamente del chamanismo, del mismo modo que hay personas no chamanes que pueden actuar como tales utilizando técnicas chamánicas.

Algunas herramientas utilizadas en el chamanismo

El toque de tambores, el canto, el viaje chamánico, el encuentro conlugares sagrados o de poder, el trabajo con el cuerpo, etc.

La importancia de trabajar con el cuerpo viene dada porque este es el soporte de la mente y del espíritu. Ha sido bastante olvidado, siendo la mente la que ha tomado las riendas en detrimento del corazón. Elcuerpo no solamente lleva la historia biográfica, sino la ancestral de la humanidad. Es algo tangible y sentiente. Asimismo, el cuerpo se expresa a través del gesto, la postura, el movimiento y el sonido.

 Carlos Velasco Montes · Psicólogo Colegiado M-15178. Universidad Complutense

http://www.psicoterapia-transpersonal.es

Introducción al Chamanismo

NATURALEZA Y SIGNIFICADO DEL CHAMANISMO*

Juan Adolfo Vázquez

La palabra “chamanismo” se refiere a las prácticas religiosas del chamán. La palabra “chamán”, por su parte, se introdujo en las lenguas europeas a través del ruso, que la tomó del tungús saman. Según algunos autoressaman se relaciona con el sánscrito sramana y el pali samana, que significan “monje mendicante”; pero el término tungús saman tiene otro sentido, como se advierte en su derivación moderna “chamanismo” que, aplicado al ámbito siberiano, a, principios del siglo xx era definido como una religión de dioses menores, entendiendo por tales a espíritus, demonios y otros seres sobrenaturales. Ello se debe a que entre los tunguses, que ocupan una gran amplitud entre Siberia y Mongolia, se hicieron investigaciones que dieron lugar a estudios clásicos sobre el chamanismo. Por extensión, el término se ha aplicado luego a fenómenos similares comprobados más allá de Siberia, especialmente entre los indios de las Américas.

En muchos de los casos estudiados la conducta del chamán se parece a la del sacerdote, por su participación en ritos, particularmente sacrificios; a la del curandero (medicine man), por sus conocimientos terapéuticos; a la del mago o brujo (witch doctor), por su capacidad de realizar proezas como la de caminar sobre las brasas sin quemarse; y a la del místico, por su dominio de las técnicas del éxtasis. Pero sólo a mediados del siglo xx se hizo el intento de cifrar todas las características del chamanismo en una tipología unitaria que abarque tanto las experiencias de los chamanes siberianos como las de otros especialistas en procedimientos de acceso espiritual a realidades sobrenaturales, distinguiendo lo esencial de lo accidental.

Quedan, con todo, muchos problemas sin resolver. Por ejemplo, el de la vieja definición de chamanismo como una religión de espíritus y demonios, es decir, de seres que no sabemos bien lo que son. Lo mismo ocurre cuando se dice que además de dioses menores el chamán puede llegar hasta un dios supremo y soberano. Para muchos occidentales del siglo xx la idea de dioses está demasiado cargada de acepciones negativas heredadas de las luchas del cristianismo contra el antiguo politeísmo; y aún la idea de Dios como ser supremo es cuestionable para muchas personas influidas por la filosofía de la Ilustración o por diversas formas del Humanismo ateo. No corre mejor suerte la idea de demonios, aún si se la vincula ala palabra griega daimon que significaba “fuerza espiritual”, porque hoy tampoco está claro qué debe entenderse por “fuerza espiritual”. En el mundo hispánico, por ejemplo, los testimonios y crónicas de los conquistadores consideran que toda manifestación espiritual ajena a la ortodoxia católica es prueba de una acción demoníaca, diabólica. Por tanto el estado de éxtasis alcanzado por los chamanes era considerado sin más como una prueba de estar poseído por el diablo. Además, como el chamanismo americano en varios casos se da junto al uso de drogas alucinógenas, se ha considerado que el chamanismo en Sudamérica está íntimamente ligado al uso de diversos narcóticos. Mircea Eliade, que ha escrito el tratado más amplio sobre el chamanismo, dice que “Los narcóticos son únicamente un sustituto vulgar del trance ””””””””””””””””puro””””””””””””””””…; en muchos pueblos siberianos las intoxicaciones (alcohol, tabaco, etc.) son innovaciones recientes y muestran en cierto modo una decadencia de la técnica chamánica. Se trata de imitar, mediante la embriaguez narcótica, un estado espiritual que ya no se es capaz de conseguir de otro modo”.1 Habría que averiguar si esta afirmación de Eliade puede aplicarse también al chamanismo de los pueblos amazónicos, por ejemplo. Por mi parte, en mis contactos con chamanes araucanos no pude comprobar nunca que ejercieran sus funciones bajo el influjo de drogas, y un informante que me contaba acerca de las facultades adivinatorias que desarrolla un niño bajo los efectos de la datura (que ellos llaman miaya), aclaró que el chamán las logra sin el auxilio de drogas.

Es evidente que algunas de las dificultades principales para la comprensión de los fenómenos chamánicos proceden de ideas y valoraciones europeas de origen cristiano o moderno, que sólo admiten la sacralidad de lo espiritual como algo exclusivo del cristianismo o que niegan la existencia de toda experiencia espiritual, reduciéndola a un epifenómeno de procesos biológicos o psicofísicos. Es necesario, entonces, someternos a una especie de catarsis intelectual o limpieza de prejuicios como la que recomienda la epojé fenomenológica, para despojarnos de ideas valoraciones que se adhieren como equívocos o negativos rótulos semánticos a los hechos que deberíamos examinar. Tenemos que esforzarnos por ver y juzgar las cosas como las sienten y expresan quienes en realidad las experimentan, y como Introducción: naturaleza y significación del chamanismo las entienden los demás miembros de su grupo, pues las declaraciones del chamán acerca de sus propias vivencias están condicionadas por las formas lingüísticas y la visión del mundo de su comunidad. Para ello nada mejor que convivir por algún tiempo entre quienes ocurren tales extrañas experiencias.

Comparando un buen número de observaciones realizadas por cantidad de investigadores de campo, se desprende que el chamán, si bien en muchos aspectos es similar a otros miembros de la tribu, en cuanto chamán desempeña una función exclusiva, distante de las ocupaciones de la mayoría, como un médico especialista entre nosotros: alguien que participa de nuestra cultura pero que posee conocimientos que la mayoría ignora por no haber sido iniciada o educada en ese tipo de actividad profesional. De esta manera el comportamiento de chamanes de diversas culturas revela que en algunos casos pueden ser también curanderos o brujos, magos o hechiceros, o sacerdotes que realizan sacrificios y otros ritos, pero que lo que específicamente los distingue de todos los demás es el fenómeno del éxtasis.

El chamán no es un curandero cualquiera. Puede conocer las plantas curativas y el uso de diversos procedimientos terapéuticos empleados por los curanderos; pero lo propio del chamán es diagnosticar y curar recurriendo a una experiencia extática que lo pone en contacto con fuerzas o potencias espirituales que han sido llamadas por varios nombres: dioses, demonios, aliados, auxiliares, y que el chamán utiliza para liberar al enfermo de su enfermedad.

Esta experiencia de éxtasis, que nunca falta en el chamanismo propiamente dicho, ha inducido a creer que el chamán es un ser enfermo, un histérico, un epiléptico, un psicópata que se siente poseído por demonios. Sin duda que el comportamiento del chamán en estado de trance tiene mucho de parecido con las mencionadas manifestaciones psicológicas. Pero lo que diferencia al chamán del meramente poseso es su habilidad de entrar en trance a voluntad, convocar a las potencias invisibles, derrotar a las fuerzas maléficas y ponerlas al servicio de una terapia su¡ generis, y finalmente salir del trance y volver a un estado normal. Desde luego, estas operaciones no son fáciles. A veces los chamanes confiesan no haber tenido éxito en su búsqueda de poderes invisibles. Además, con la edad, el chamán puede perder su capacidad de atraer los espíritus, como lo expresa un poema yanomani que dice:

Se han ido mis hekurap.
En mi interior sus moradas están vacías.
Han vuelto a sus tierras, en los cerros.
Sólo me quedan dos espíritus maltrechos: Carimani, el espíritu del ¡rara,
Y Yaweresin, el espíritu del perezoso,
Y ambos están tristes porque no logran cazar la enfermedad
Y mantener viva a mi gente. Ya no soy más un chamán?

Una distinción parecida cabe establecer entre chamanes y brujos. Ambos operan con fuerzas sobrenaturales y tienen algo de magos; pero el auténtico chamán, como el buen médico, sólo utilizará sus conocimientos y procedimientos para la curación del paciente, absteniéndose de poner sus recursos al servicio de maleficios. Además, mientras el chamán en cuanto tal siempre emplea técnicas que reclaman una concentración de las potencias del alma, los brujos o hechiceros suelen preferir procedimientos mecánicos, aunque no deben descartarse tampoco en la hechicería ciertas técnicas psicológicas. La diferencia esencial está en el buen o mal uso de ellas. Recuérdese lo que Sócrates le dice a Trasímaco en el libro primero de La República de Platón: el verdadero médico no se propone lo que es ventajoso para él sino lo que lo es para el enfermo; el verdadero piloto tampoco ordena ni se propone su propio interés sino el de los marinos que están bajo su mando, y así, en general, todo hombre que ejerce una autoridad, cualquiera sea la naturaleza de ésta, en tanto que la ejerce adecuadamente, jamás se propone, en lo que ordena, su interés personal sino el de sus subordinados.

Por otra parte, la participación del chamán en actos rituales es un hecho accidental, que puede o no ocurrir, a diferencia del sacerdote, para quien la operación de ritos es fundamental.

Lo que define al chamán como tal, tenga o no las características del sacerdote, el curandero, el hechicero, el psicópata o el epiléptico, es una dimensión típicamente religiosa, que lo lleva a un mundo que en la cultura europea tradicional se llama “sobrenatural” y suele recibir el nombre de “sagrado” por su referencia a potencias superiores al hombre normal. En efecto, el chamán tiene la capacidad de entrar en éxtasis, es decir, de alcanzar un estado de trance en el que se produce una especie de separación de las facultades anímicas con respecto a las del cuerpo, según modalidades estudiadas por la psicología de la religión, la fenomenología de la religión, la historia comparada de las religiones, y otras ciencias. Según se desprende de tales investigaciones, el chamán ingresa a un orbe de potencias que han sido llamadas “espíritus”, “demonios”, “dioses menores”, todas ellas denominaciones equívocas; pero de cualquier modo que se las llame parece que el chamán, efectivamente, tiene algún trámite con realidades mentadas por tales nombres. De acuerdo con sus testimonios, el chamán experimenta relaciones de acción recíproca con ellas, y a su regreso al mundo de la vida cotidiana y social puede hablar de ellas de una manera que coincide notablemente con la descripción de experiencias de otros chamanes pertenecientes a sociedades muy remotas, con los cuales no ha podido tener ningún contacto.

Los estudios comparativos de las experiencias chamánicas muestran que el chamán puede alcanzar el éxtasis y encontrarse con potencias invisibles por varías técnicas ascéticas que incluyen la abstinencia, el ayuno, la plegaria, el canto acompañado del sonido rítmico de un tambor, o de una maraca, o de otro instrumento similar. A veces parece ayudarse también con la ingestión de sustancias alucinógenas. En tales condiciones el chamán se desliga temporariamente del ambiente cotidiano y realiza el llamado “vuelo mágico” a otras regiones del cosmos. El auténtico chamán es capaz de ascender a los cielos y descender a los infiernos. Puede luchar con potencias invisibles para los ojos del profano, y dominarlas, poniéndolas al servicio de sus intenciones benéficas, por ejemplo, el conocimiento del pasado o el futuro, el descubrimiento de causas específicas de enfermedades, que acaso coinciden con las determinadas por nuestras ciencias médicas, o simbólicas, con una validez social y operativa que pragmáticamente logra alcanzar resultados positivos.

El tema del chamanismo ha cobrado especial interés en las últimas décadas debido a su vinculación con el tema de las drogas. Así, por ejemplo el interesante libro Espíritus, chamanes y estrellas,3 publicado en Holanda, contiene varios estudios sobre el chamanismo sudamericano que hacen referencia al uso de drogas en la zona amazónica. Sin duda esta clase de investigaciones precisarán mejor las características del chamanismo en esaregión de Sudamérica. Las conclusiones de los estudios psicofisiológicos del chamanismo pueden arrojar luz sobre aspectos de la realidad humana hasta ahora mal conocidos y que tienen gran interés para la psicología general y la antropología filosófica. Pero probablemente es todavía prematuro esperar una certeza definitiva sobre este punto.

También se ha estudiado el chamanismo desde el punto de vista de la sociología y de la antropología social, comparando los valores de significación que tienen diversos símbolos e imágenes verbales utilizados por el chamán de regreso de su viaje cósmico, símbolos que luego aparecen también en las artes plásticas y en las tradiciones orales, y hasta en el diseño de la choza comunal. El chamán introduce así en el lenguaje tribal palabras y símbolos que permiten una comunicación inteligible referente a hechos del mundo visible y sus relaciones con el mundo del más allá.

Se plantea así el problema de la comunicación dentro de una sociedad que vive entre dos mundos: el de los hombres y el de los espíritus, y que tiene en la experiencia chamánica la prueba de la existencia de una realidad diferente. Los símbolos que expresan las experiencias chamánicas y los caracteres del cosmos visitado por el chamán han dado lugar a una amplia documentación etnológica que abarca sociedades llamadas “primitivas”, del Viejo y del Nuevo Mundo, y que por extensión permite interpretar restos arqueológicos, especialmente petroglifos, como indicadores de similares experiencias en un pasado más o menos lejano.

La expresión simbólica de la realidad trascendente -el mundo del más allá, el universo invisible, el orbe espiritual- tiene un denominador común en las imágenes de las artes visuales y en las imágenes de las literaturas orales. Desde luego es imposible explícar en términos científicos como los de la física o la química las modalidades de la experiencia extática o la estructura del universo chamánico. Sin embargo, cada lenguaje natural tiene recursos expresivos similares para aludir a ese otro mundo, a través de la metáfora. Metáforas e imágenes visuales son los recursos simbólicos que fundamentan la expresión de lo trascendente y apuntan hacia otras realidades, invitando al esfuerzo de atención necesario para ver o entender de qué se trata. No se puede ofrecer una fórmula acabada e infalible sino sólo un gesto, una insinuación que debe ser interpretada y completada por un acto de simpatía intelectual, como las divinas indicaciones del oráculo délfico, que según Heráclito no dicen ni ocultan nada.

Hasta aquí hemos tratado de comprender la esencia del fenómeno chamánico describiendo su naturaleza y distinguiéndolo de fenómenos parecidos. Ahora vamos a preguntarnos qué significa el chamanismo en general para el conocimiento del hombre y del universo, y en particular para nosotros como personas de un mundo tan distinto, porque vivimos en una civilización industrial.

Hemos hablado de éxtasis, de experiencias trascendentales, de acceso a una realidad diferente de la cotidiana, que ni el chamán mismo es capaz de describir acabadamente y mucho menos explicar, porque el lenguaje de que debe servirse tiene que ser una lengua de este mundo, no el lenguaje secreto de los espíritus, los animales y los pájaros, aunque, como hemos observado, el uso de metáforas puede suplir en cierto grado esta deficiencia. En efecto, el chamán se expresa”””””””””””””””” con metáforas que aluden a su “vuelo mágico”, el mundo de arriba y el mundo de abajo, viajes al Cielo o al Infierno, que no son susceptibles de explicaciones científicas convencionales.

El fenómeno del chamanismo plantea así varios problemas de enorme importancia filosófica: a) el de las diversas formas de conocimiento correspondientes a tantas otras maneras de estar en el mundo; b) el de la índole de la realidad, especialmente de la forma de ser del mundo de los espíritus, en general, de lo que hay más allá; c) el de la comunicación expresión de la experiencia chamánica y, por ende, de la comunicación simbólica, particularmente lingüística, de los contenidos de esa experiencia. Obtenemos así tres grupos de problemas filosóficos fundamentales: el gnoseológico, el ontológico y el epistemológico, particularmente en su aspecto lingüístico. Esta breve lista no agota la riqueza problemática que una filosofía del chamanismo debería afrontar. No hemos mencionado, por ejemplo, los procesos iniciáticos preparatorios del chamán, ni las relaciones del chamán con los orígenes de la danza, la música, las artes plásticas y las literaturas orales.

Es evidente que los grandes temas del chamanismo convocan a diversas disciplinas, que deben combinar sus recursos para entenderlo. Tal como la conocemos en el mundo occidental, la filosofía no podría ir muy lejos en sus análisis de este fenómeno sin el auxilio de la psicología, la sociología, la etnología, la arqueología, y la historia comparada de las religiones. Estas disciplinas, y sin duda otras que correspondería mencionar, como la parapsicología, resultan imprescindibles para quien quiera aproximarse al misterio del trance chamánico y conocer lo que éste fundamentalmente significa. Porque es aquí donde el hombre, de una manera muy especial, entra en contacto con realidades imprevistas e irrecusables, que ejercen poderes ajenos a lo normalmente humano. Estas potencias oriundas de otro mundo, que de pronto anidan en el alma humana, son las fuerzas de lo sagrado. La experiencia chamánica es, por tanto, una vivencia de lo sagrado entendida como una apertura hacia un mundo trascendente y la recepción activa de realidades que irrumpen en nuestra conciencia y existencia modificando sustancialmente el carácter de nuestras formas vulgares de conocimiento y de ser.

Acaso se dirá que todo esto que estoy diciendo es una locura, que la única realidad es ésta. Pero no es necesario echar mano a las conclusiones de la psicología moderna. Por nuestra propia experiencia podemos admitir que todos solemos, de una u otra manera, alcanzar otra realidad. Viajar, en el sentido corriente de esta palabra, es ya un modo de dejar atrás un mundo para entrar en otro: ver otro país, otras personas, otra cultura. Y también el cultivo de las artes, aun las de nuestra propia civilización, y el hecho de participar como actores o espectadores en el mundo de la literatura, la danza, la pintura, y aun de la ciencia y la filosofía, con sus construcciones teóricas, son maneras de salir de la prosaica situación inmediata para ingresar a otros modos de ser, en los que el tiempo y las cosas pasan de otra manera.

La experiencia del chamán en su viaje extático es, sin duda, diferente de todo ello, pero no totalmente distinta de la que buscamos en nuestras pesquisas de otro mundo -en las que a veces vivimos absortos, ajenos a lo contiguo-, que consideramos también como reales. Así como nosotros podemos olvidarnos del entorno en la sala del cine o del concierto, y después de la función volver a la presencia de las viejas realidades humildes, el chamán, según coincidentes testimonios, puede viajar a remotas comarcas celestes y regresar de ellas.

Es verdad que para realizar sus experiencias extáticas el chamán debe someterse previamente a un proceso iniciático, diferente del que solemos practicar durante el aprendizaje de nuestras profesiones, pero no del todo distinto del que ejercitan los religiosos en su ascetismo. A veces el candidato es visitado en sueños por extrañas fuerzas compulsivas que lo obligan abrazar la carrera chamánica. Otras veces toma este camino después de u] encuentro “paulino” que lo arrebata de este mundo convirtiéndolo súbita mente a otro género de vida. Por las informaciones de la etnología, de la historia comparada de las religiones y por las investigaciones de la psícología moderna podemos colegir que el fenómeno del chamanismo alude a un universo que está, al mismo tiempo, muy fuera y muy dentro de nosotros.

La experiencia del chamán en el mundo de las potencias sobrehumanas está documentada por las actuales investigaciones de la arqueología, que sugieren que el chamanismo era una técnica espiritual conocida por el hombre prehistórico, y por la etnografía, que muestra que es practicado todavía por algunos de nuestros semiolvidados contemporáneos, indígenas de la Argentina y de Chile.

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* Introducción del libro: Shamanismo Sudamericano, compilado por Juan Schobinger, Ediciones Continente, Argentina, 1997.

Mircea Eliade, El chamanismo y las técnicas arcaicas del éxtasis, traducción española, 2edición revisada y ampliada, México, Fondo de Cultura Económica, 1976, pág. 313.

2 Versión española basada en la traducción al portugués de Claudia Andujar-Darcy Ribeiro en su libro Yanomani, sin lagar de edición, pero seguramente en Brasil, Editora Praxis, 1978, sin paginación. (El poema se encuentra al final del libro.)

Browman, D. L. y Schwarz, R. A., compiladores, Spirits, Shamans and Stars: Perspectíves from South Ameríca, La Haya, Mouton, 1979.

 http://www.mind-surf.net/drogas/chamanismo7.htm