Archivo por meses: mayo 2015

El Bigote del Tigre.

Una mujer coreana fue un día a ver al gran sabio de su aldea, un ermitaño que tiempo atrás se había retirado a vivir a una montaña donde vivía con lo mínimo y en armonía con la naturaleza. Esa misma naturaleza era la que proveía para el anciano, y de la que obtenía también los elementos que componían las pociones que fabricaba. Era un hombre sumamente respetado.

La mujer entró en la cueva donde vivía el ermitaño, que le preguntó el motivo de su visita.

– Estoy desesperada, gran sabio. Sin duda necesito una de vuestras pociones.

– Pociones, pociones… -murmuró el anciano-, todos necesitan pociones… ¿Podremos curar un mundo enfermo a base de pociones?

La mujer empezó a contarle al anciano su problema. Su marido, tras volver de la guerra, había cambiado totalmente. Pasó de ser un hombre cariñoso a alguien frío y distante. Ya no hablaba, y las pocas veces que lo hacían, su voz sonaba helada, dura, áspera. Apenas comía, y muchas veces se encerraba en su cuarto tras dar un manotazo y se negaba a ver a nadie. Había abandonado sus ocupaciones y solía pasar el tiempo sentado en la cima de una montaña, con la mirada perdida en el mar, negándose a pronunciar palabra. Sus ojos, antes vivos y cómplices, eran ahora hielo o fuego rabioso. Ya no era el hombre con quien se casó.

– La guerra… la guerra transforma a tantos… -musitó el anciano.

– Creo que una de vuestras pociones le haría volver a ser el hombre cariñoso que un día fue.

– Una poción… tan simple como una poción… En fin, te diré que no será fácil, y además para hacerla necesitaría el bigote de un tigre vivo. Es su ingrediente principal. Sin bigote no hay poción.

La mujer se fue apenada porque no sabía cómo podría conseguir el bigote, pero era muy grande el amor que le profesaba a su marido, por lo que una noche se decidió a buscar ese tigre. Con un bol de arroz y salsa de carne se encaminó hacia la cueva de una montaña donde se decía que habitaba un tigre.

A cierta distancia de la cueva depositó el bol con comida y llamó al tigre para que viniera, pero él tigre no vino. Así pasaron días en los que la mujer cada vez se acercaba unos pasos más a la cueva, llamando al tigre, que empezaba a acostumbrarse a su presencia. Una de esas noches, el tigre se acercó algo a la mujer, que tuvo que esforzarse para no salir corriendo.

Ambos quedaron a escasa distancia, mirándose, escena que se repitió varias noches. Días después, la mujer empezó a hablar al tigre con una voz suave, y poco tiempo después, el tigre empezó a comer cada noche el bol de comida que ella le llevaba.

Así pasaron hasta seis meses, llegando a haber cierto vínculo entre ellos (ya la mujer hasta le acariciaba la cabeza cuando el tigre comía). Y llegó la noche en la que la mujer le suplicó al tigre que no se enojara, pero que necesitaba uno de sus bigotes para poder sentir cerca a su marido. Y se lo arrancó, y para su sorpresa, el tigre no se enfureció.

La mujer fue nada más amanecer a la cueva del ermitaño, a quien le enseñó el bigote del tigre que había conseguido, feliz porque ya obtendría su poción. El ermitaño tomó el bigote satisfecho y lo arrojó al fuego.

La mujer chilló sin entender nada, y el anciano la calmó y le preguntó cómo había conseguido el bigote.

– Yo… fui cada noche a la cueva del tigre, llevándole comida, hasta que me perdió el miedo y se acercó a mí. Fui muy paciente, seguí llevando comida aunque el tigre no la probaba, seguí acercándome cada noche aunque a veces el tigre ni siquiera salía. A partir de una noche, el tigre empezó a salir a recibirme y más tarde comía cuanto le llevaba. Entonces empecé a hablarle, dejando que me conociera, y aprendí a disfrutar también de esos momentos en los que estábamos juntos. Y más tarde, le pedí el bigote. Pero ahora que lo has tirado… ahora no habrá poción y mi marido seguirá ajeno a mí, como si no existiera!

– No te preocupes, mujer -susurró el anciano-. Y escúchame.
Lograste la confianza del tigre simplemente estando ahí, ofreciéndote, esperando, dejando que te conociera, hablándole y dándole el tiempo que necesitaba. Y además aprendiste a disfrutar de vuestros encuentros. ¿No crees que un hombre reaccionará de igual modo ante el cariño, la comprensión, el interés, la compañía? Si pudiste ganar con cariño y paciencia la comprensión y el amor de un animal salvaje… sin duda puedes hacer lo mismo con tu marido…

La mujer comprendió entonces. Amar, confiar, tener paciencia, mostrarse, dar tiempo… había aprendido una valiosa lección gracias al ermitaño. Y no necesitaría de más bigotes de tigre para sentirse cerca de aquel a quien amaba.

 

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Fuente: cuentosdelmundo.blogspot.com

Espíritu, Materia y Vida: eras de lo humano.-Leonardo Boff.

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Las síntesis históricas a menudo son arbitrarias. La nuestra también lo es. Pero responden a la exigencia que tenemos de marcos orientadores que nos ayuden a entendernos a nosotros mismos y a entender nuestra propia historia. Hagamos entonces una especie de lectura de ciego captando solamente los puntos relevantes. Veo tres grandes etapas, verdaderas eras, que marcan las relaciones del ser humano con la naturaleza.

La primera es la era del espíritu. Es la era que plasmó las culturas originarias y ancestrales. Los seres humanos se sentían movidos por fuerzas que actuaban en el cosmos y en ellos mismos, realidades numinosas y omnienglobantes que les proporcionaban protección y seguridad. Era la experiencia chamánica del espíritu que atravesaba todas las cosas, creaba una union mystique con todos los seres y hacía que el ser humano se sintiera perteneciente a un todo mayor. Grandes símbolos, ritos y mitos daban cuerpo a esa experiencia fontal. Fue entonces cuando se proyectaron imágenes de lo Divino. Esas imágenes, a la vez que seguían siendo imágenes, eran también centros energéticos de la vida y de la naturaleza con los cuales el ser humano debía confrontarse y escuchar sus llamadas. No dejaban de estar presentes también todos los demás avatares de la condición humana, pero era lo espiritual lo que daba sentido a todas las demás instancias. Esta era marcó nuestro inconsciente colectivo hasta los días actuales.

La segunda es la era de la materia. Los seres humanos descubrieron la fuerza física de la materia y de la naturaleza. Pasaron a no ver ya en ellas una imagen de lo Divino, sino un objeto para su uso. La agricultura del neolítico hace diez mil años revela la presencia de esta era. Los padres fundadores del método científico le dieron un marco teórico, diciendo que la naturaleza no tiene conciencia, por lo tanto podemos tratarla como queramos. Profundizaron, hasta llegar al mundo atómico y al subatómico, poder que el hombre puede utilizar para destruir y construir. Las fuerzas espirituales y psíquicas de la era anterior fueron consideradas magia y superstición, y como tales fueron combatidas. La concentración en esta experiencia introdujo la profanidad. Dios es pensado sin el mundo, lo cual hizo surgir un mundo sin Dios. Mediante las energías arrancadas a la materia, se logró la dominación de la naturaleza y la explotación ilimitada de sus riquezas. Ya hemos sobrepasado los límites de tolerancia de la Tierra, y disponemos de medios para destruirnos totalmente. Pero también ha surgido un nuevo sentido de la responsabilidad y la exigencia de una ética del cuidado.

Estamos entrando ahora en la era de la vida. La vida une materia y espíritu. Representa una posibilidad de la materia cuando se distancia del equilibrio en un contexto de alta complejidad. Entonces irrumpe la vida. Para hacer eclosión, la vida requiere una urdimbre de interdependencias de lo físico con lo químico, de la biosfera con la hidrosfera, con la atmósfera y con la geosfera. Todo está ligado a la vida, sea como condición previa sea como ambiente. Por lo tanto, ella ocupa el lugar central. En el conjunto de los seres, el ser humano tiene la misión de ser el jardinero y el cuidador de la vida. A él le corresponde proteger la vida de Gaia, conservar la biodiversidad y garantizar el futuro para él mismo y para todos. Es el desafío en el actual momento de calentamiento planetario. La era de la vida está amenazada. Es urgente mantener las condiciones de su continuidad y coevolución. La vida, y no el crecimiento, debería ser el gran proyecto planetario y nacional. No percibir este desplazamiento es autoengañarse. Oportunamente nos convoca la sabiduría bíblica: «te propongo la vida o la muerte. Escoge la vida, para que tú y tu descendencia puedan vivir» (Dt 30,19).

Leonardo Boff

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El Mono Egoista – La Tribu de la Corbata. Pelicula

SINOPSIS:

El ser humano se ha autoproclamado rey de la Creación. Nuestra extraordinaria evolución cultural y tecnológica nos ha llevado a dominar el planeta y a todas sus criaturas. Pero algo va mal: en pleno siglo XXI el éxito de aquellos que se autodenominan Sapiens-Sapiens se ve seriamente amenazado por problemas como el exceso de población y el cambio climático provocado por el consumo excesivo de energía.
Si un observador externo nos estudiara de forma zoológica como hacemos nosotros con otros animales, ¿qué conclusión sacaría de nuestra conducta?
Este documental trata de demostrar que, a pesar de nuestros sofisticados disfraces y formas elegantes, nuestra herencia genética permanece en nosotros y el primate que solíamos ser determina nuestras vidas mucho más de lo que sospechamos. Puede que el ser humano no sea tan inteligente como cree y se haya convertido simplemente en el Mono Egoísta y en su variante mas peligrosa buscando pertenecer a la Tribu de la Corbata.

 

 En esta excelentwe pelicula se habla del MIA, aqui les comparto que significa y sus efectos tan devastadores en nuestra sociedad.

SINDROME DE MEDIOCRIDAD INOPERANTE ACTIVA (MIA)

por Jose Luis Vicente González de Rivera y Revuelta

El síndrome MIA fue descrito por González de Rivera es un tipo de trastorno institucional que afecta al funcionamiento de las organizaciones y repercute en los individuos originando síndrome de acoso moral o síndrome de burn-out, consiste en uno proceso que tiene fases de gravedad y profundidad evolutiva, en este caso las características son del que realiza el acoso moral:

Tipo I o forma simple: Puede pasar desapercibida, es la forma más larvada y subclínica del proceso, puesto que la mediocridad favorece en grado sumo la conformidad, lo que asegura el acceso a la felicidad para algunos. El mediocre simple no va a crear, pero sigue/consigue caminos que han sido trazados, es un buen consumidor y un excelente copista, si llega a creaciones artísticas y/o científicas lo hace con uso/abuso de las normas (pre)establecidas. Aquí están los acomodaticios, los agazapados, los temerosos a todo y a todos, los silenciosos intencionales, los arribistas, los chaqueteros y los críticos maledicientes todos, en general, no suelen dar la cara.

Tipo II o mediocridad inoperante (pseudo-operante o pseudocreativo): En esta fase ya se inician las complicaciones que pueden dificultar la adaptación al contexto. En este caso aparecen individuos pasivo-agresivos y con una clara tendencia a imitar la actuación del sujeto normal. Estos individuos no distinguen lo bello de lo feo, ni lo bueno de lo malo, todo es igual, todo-vale-y-todo-sirve, no discriminan; por lo tanto este tipo de sujetos no siente inclinación a propiciar procesos de ningún tipo y todo lo que interviene está condenado al más vil de los estancamientos. Este tipo de sujetos produce y estimula maniobras repetitivas e imitativas, es más proclive a la pantomima de acuerdos de pasillo que al descubrimiento y prefiere lo trillado a todo lo que suponga innovación. Cuando ocupa puestos de relevancia, la organización que lo sufre empieza a dar muestras crecientes de parálisis funcional, acompañándose de hiperfunción burocrática –bien justificada por demás- que intenta disimular la falta de operatividad. Aquí están los acríticos del sistema, los “comparadores” entre épocas pretéritas y las actuales, ensoñadores del pasado, los funcionarios de manguitos mentales y algunos detentadores de puestos de responsabilidad que cumplen fielmente el principio de Peter.

Tipo III o Mediocre Inoperante Activo: Según el autor citado es una variante maligna, tanto por sus efectos como por sus tendencias invasivas y metastásicas. El sujeto desarrolla una gran actividad que termina por hacerlo inoperante, tiende a querer influir en los demás, con francos componentes mesiánicos. Tiende a infiltrar organizaciones complejas y crea grupos, comités improductivos con funciones de seguimiento y control, posibilitando el entorpecimiento (en ocasiones hasta destrucción) de los individuos más brillantes. Con puestos de poder (académicos –especial sensibilidad a la infección-, y/o administrativos y/o políticos –otro punto sensible-) pueden generar ingentes cantidades de trabajo absolutamente innecesario que se impone a los demás y dificulta el desarrollo, el avance y la realización de actividades creativas. Además es un sujeto proclive a la envidia, puesto que sufre ante el progreso ajeno y, por ello, tiende a destruir la excelencia, desarrollando sofisticados mecanismos de control, persecución y entorpecimiento. Se tiende a destruir el sujeto mínimamente brillante o vivido como amenazante o al que señala como vulnerable, para ello se callan sus logros, se difunden insidias (en silencio, a escondidas, nunca dará la cara, lo hace en cenáculos privados y privativos de crítica y contraste) y amplificará todo rumor o dato equívoco que invite a la descalificación y desprestigio de esa(s) persona(s) brillante(s), amenazante(s) o simplemente vulnerable(s). Lo relevante es que se señala la destrucción de las personas, puesto que estos mediocres inoperantes no van a entrar nunca en las ideas ni en los contenidos. Aquí se sitúan las venganzas indiscriminadas, las represalias, el rencor (la mayoría de las veces injustificado), el temor por propia inseguridad, el trepismo, el encumbramiento de seres con oscuras/preclaras intenciones.

fuente:http://www.acosolaboral.org.uy/

La Sabiduría se alcanza con mucha lentitud. -Muchas Vidas, Muchos Maestros-

«… La sabiduría se alcanza con mucha lentitud. Esto se debe a que el conocimiento intelectual, fácilmente adquirido, debe convertirse en conocimiento “emocional” o subconsciente. Una vez transformado, la huella es permanente. La práctica conductista es el catalizador necesario para esta reacción. Sin acción, el concepto se marchita y desvanece. El conocimiento teórico sin aplicación práctica no es suficiente.

»Hoy en día se descuidan el equilibrio y la armonía; sin embargo, son las bases de la sabiduría. Todo se hace en exceso. La gente se excede en el peso porque come demasiado. Los deportistas descuidan aspectos de sí mismos y de los demás por correr en exceso. La gente parece excesivamente mezquina. Se bebe demasiado, se fuma demasiado, se está demasiado de juerga (o demasiado poco), se conversa demasiado sin satisfacción, se tienen demasiadas preocupaciones. Hay demasiadas ideas en blanco o negro. Todo o nada. La naturaleza no es así.

»En la naturaleza hay equilibrio. Los animales destruyen en pequeñas cantidades. Los sistemas ecológicos nunca son eliminados en masa. Las plantas consumidas vuelven a crecer. Las fuentes de sustento proveen y vuelven a reponerse. Se disfruta de la flor, se come la fruta, se preserva la raíz.

»La humanidad no ha aprendido el equilibrio; mucho menos lo ha practicado. Se guía por la codicia y la ambición; se conduce por el miedo. De este modo acabará por aniquilarse. Pero la naturaleza sobrevivirá, al menos las plantas. »

En verdad, la felicidad arraiga en la sencillez. La tendencia al exceso en el pensamiento y en la acción disminuye la felicidad. El exceso nubla los valores básicos. Los religiosos nos dicen que la felicidad se logra llenando el corazón de  amor, fe y esperanza, practicando la caridad y brindando bondad. En verdad tienen razón. Dadas estas actitudes, habitualmente vienen el equilibrio y la armonía. Son, colectivamente, un estado del ser. En estos tiempos son un estado alterado de conciencia. Es como si la humanidad no permaneciera en su estado natural mientras vive en la Tierra. Tiene que llegar a un estado alterado a fin de llenarse de amor, caridad y sencillez, para sentir pureza, para deshacerse de sus temores crónicos.

»¿Cómo se llega a ese estado alterado, a ese otro sistema de valores? Y una vez que se llega a él ¿cómo sustentarlo? La respuesta parece simple. Es el denominador común de todas las religiones. La humanidad es inmortal; lo que hacemos ahora es aprender nuestras lecciones.

Todos estamos en la escuela.

Todo es muy simple, si se puede creer en la inmortalidad.

»Si una parte del ser humano es eterna (y en la historia hay sobradas evidencias para pensarlo así), ¿por qué nos tratamos tan mal? ¿Por qué pasamos por encima del prójimo en “provecho” personal, si en realidad estamos desechando la lección? Al parecer, todos vamos hacia el mismo sitio, aunque a diferente velocidad. Nadie es más grande que los demás. »

Analicemos las lecciones. Intelectualmente, las respuestas siempre han estado ahí, pero esta necesidad de actualizarlas por experiencia, de hacer permanente la huella subconsciente al “emocionalizar” y practicar el concepto, es la clave de todo. No basta memorizar en la escuela dominical. Parlotear sin practicar de nada sirve. Resulta fácil leer sobre el amor, la caridad y la fe, o conversar sobre ello.

Pero practicarlos, sentirlos, requiere casi un estado alterado de conciencia. No se trata del estado transitorio inducido por las drogas, el alcohol o una emoción inesperada. El estado permanente se alcanza mediante el conocimiento y la comprensión. Se mantiene mediante la actividad física, mediante la acción y la práctica. Consiste en tomar algo casi místico y transformarlo en cosa de todos los días mediante la práctica, haciendo de eso un hábito.

»Comprendamos que nadie es mejor que otro. Sintámoslo. Practiquemos la ayuda al prójimo. Todos remamos en el mismo bote. Si no lo hacemos juntos, nuestros equipos se encontrarán muy solos.»

Muchas Vidas, Muchos Maestros

Brian Weiss

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El Viaje del Loco. El verdadero significado del Tarot.

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No hay que confundir tarotista con tarologo.

El Tarot es una guia de conocimiento personal e inmediatamente se convierte en una guia de ayuda para el conocimiento de los demas.

Dandose cuenta que la vida era mas que comer , dormir y reproducirse descubriendo que habia algo mas y ese algo mas era el camino del descubrimiento del si mismo. Antiguas civilizaciones entendieron que el trabajo desde el interior de las personas producian ciertas reacciones de si mismo clasificadas en personajes, fue asi como fueron apareciendo poco a poco los arquetipos y los personajes del Tarot, reflejandose en cada una de las laminas los grados de evolucion de la conciencia humana. El Mago, la Sacerdotisa, el colgado como estadios de evolución.

Al principio el tarot se considero un Arte del desarrollo humano y no de un simple tirar cartas para adivinar, esta parte vino posteriormente como consecuencia, donde el tarotista veia en sus clientes el grado de consciencia para ayudarle a trascender en base a su propio desarrollo. No se puede dar lo que no se tiene. Y un tarotista principalmente te enfoca hacia su manera de ver las cosas. Cuanto menos evolucion personal, mas conexion con el miedo y con la vision sesgada y parcial de la realidad, viendo enemigos y carencias por todos lados.

El Tarologo es un ser que acepto un trabajo de evolucion de consciencia con el mismo y ha experimentado las cartas en su vida, aplicandolas en su experiencia de vida, me refiero que el tarologo se ofrece en servicio para que a traves de su experiencia guie a su consultante. para ello debe de recorrer las laminas del Tarot porque el Arte del Tarologo no es adivinar ni interpretar cartas, sino mirar la consciencia de las personas y orientarlas. El Tarologo se convierte en mensajero de Dios.

Un buen tarologo es quien ayuda a evolucionar a otros seres humanos porque su funcion principal no es contar chismes ni contestar preguntas vanas porque el Tarot te pide ser un Artista en donde ayudes a las personas a transformar su entorno, solo, sin que el consultante se de cuenta.

El Tarologo puede ayudar a comprender la profundidad del Tarot y que es una clave del desarrollo

El Clan – La Familia- I Ching

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Carol K. Anthony (extraído de su libro: Guía del I Ching)

Trabajar desde una posición entre bastidores y confiar en el poder de la verdad.

Este hexagrama define la correcta relación entre la gente dentro de la unidad familiar; puede referirse a la familia espiritual (uno en relación al sabio), o a la familia humana. Un viejo proverbio chino dice que si uno quiere corregir el mundo, primero debe corregir el estado; si uno quiere corregir el estado primero tiene que corregir a la familia; si uno quiere corregir a la familia, primero tiene que corregirse a sí mismo. La autocorrección es lo primero y quizás lo único importante. Al volver a nuestra correcta actitud, se tornan posibles grandes cambios en las actitudes de los demás.
Como indica la sexta línea, influimos a los demás a través de la fuerza de la verdad interior, y no con el ejercicio del poder físico o verbal. La perseverancia de la mujer, significa que cultivamos los com-ponentes de la receptividad y la perseverancia de nuestra naturaleza, porque estos activan el poder de lo creativo; lo cual quiere decir que muchas veces tendremos que trabajar en una posición aparentemente insignificante (como la ve nuestro ego), en la que renunciamos al afán y a la pretensión. Mientras permanezcamos siempre firmes en nuestros valores, nos mantendremos apacibles al tratar con los demás. Otro proverbio dice: “sé como el agua, suave, pero de fuerza irresistible”. El verdadero liderazgo, desde el punto de vista del I Ching, no consiste en estar al frente o encima. Apoyamos desde abajo, a través de la paciencia, de la firmeza interior en lo que es correcto y la independencia interior. Siempre estamos pres-tos a retirarnos cuando el momento lo pide, a seguir nuestro camino solos. Esto es amar realmente.
En lugar de actuar abiertamente, dejamos que el poder de lo justo y lo correcto penetre en los demás. Al mantener una actitud neutral, dejamos que se nos llame a la acción espontáneamente, como lo pide el momento. La verdad interior, que transmitimos a otros, es la esencia de lo que es universalmente verdadero. Sólo necesitamos reconocer esta verdad para que penetre en los demás. No proyectamos nuestros pensamientos, ni ejercitamos nuestra voluntad, ni decimos o hacemos nada.
La verdad interior es la más elevada verdad que aún no percibimos. Podemos confiar en que esta verdad aparecerá por ella misma en el momento necesario y que tendrá el efecto requerido. Sólo tenemos que confiar en su existencia. Confiar quiere decir suspender la incredulidad. Hasta que la verdad interior se muestre, respetamos sólo la grandeza del alma (la humildad, la sinceridad y la constancia), de otra forma nos mantenemos pacientes y firmes al tratar con las faltas de la gente.

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Es propicia la perseverancia de la mujer

Yo Soy La Materia

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Isis Madre

“Soy el fuego que quema y el agua que derriba;

el amor que inicia y la verdad que pasa.

Todo lo que se impone y lo que renueva,

todo lo que desencadena y todo lo que une:

Fuerza, Experiencia, Progreso.

Yo soy la Materia.

Porque, en mi violencia,

me sucede que mato a mis amantes,

porque quien me toca no Sabe nunca qué

potencia va a desencadenar,

los sabios me temen y me maldicen.

Me desprecian con palabras

como a una mendiga, a una bruja o a una prostituta.

Pero sus palabras están en contradicción con la vida,

y los fariseos queme condenan

languidecen en el espíritu en que se confinan.

Mueren de inanición,

y sus discípulos les abandonan,

porque yo soy la esencia de todo lo que se toca,

y porque los hombres no pueden pasarse sin mí.

Tú, que has comprendido que el Mundo

—el Mundo amado de Dios—

tiene un alma que rescatar,

más todavía que los individuos,

abre ampliamente tu ser a mi inspiración;

recibe el Espíritu de la Tierra que hay que salvar.

La Palabra suprema del enigma,

la palabra deslumbradora inscrita sobre mi frente

y que en adelante te abrasará los ojos,

aunque los cierres, helas aquí:

“No hay nada que sea precioso,

sino lo que eres tú en los demás y los demás en ti”.

Arriba todo no es más que una sola cosa.

¡Arriba todo no es más que una sola cosa!”

Vamos, ¿no sientes mi soplo que te desarraiga y te arrebata?…

Arriba, Hombre de Dios, y date prisa.

De acuerdo con la forma en que uno se entrega,

el torbellino arrastra hasta las profundidades sombrías

o eleva hasta el azul de los cielos.

Tu salvación y la mía dependen de este primer instante.”

Theilard de Chardin

LAS ALMAS GEMELAS… Qué se esconde tras su búsqueda

La búsqueda del alma gemela, es un reflejo de la necesidad profunda del reencuentro con nosotros mismos. Es un motor que nos lleva a encontrar nuestra sombra y nuestros potenciales reales en otros, para conocernos y reconocernos mejor. Nos lleva a recordar que todos los vacíos que sentimos, pueden ser recuperados, pueden ser experimentados como plenitud sí elevamos nuestra consciencia y regeneramos la unidad en nuestro interior hasta hacerla extensiva a todos los demás.

Del Vencer y el Convencer.

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En un mundo competitivo, somos programados con el objetivo único de “vencer” en todos los planos de la vida. Vencer al otro en continua competencia. Un mundo en guerra constante. Desde el deporte con su competencia entre partes donde solo uno puede vencer. Los negocios tendiendo siempre al dominio del mercado como campo de batalla. Los seres en sus vidas laborales intentando ser siempre más destacados que los demás en una pirámide laboral. En las familias con la competencia entre hermanos por conquistar el cariño o la atención de los padres.

Este objetivo único y primordial del ego esta incrustado en nuestros modelos educacionales. “Ser el Mejor”. Más esta es una fuente constante de frustración porque nos sume en un constante complejo de inferioridad.

Dictaba el Oráculo ciego:

Donde hay un complejo de inferioridad

Se intenta compensar

Con soberbia, vanidad y orgullo

Cuando esto no funciona aparece la desesperación

Y esta es la madre de la violencia

Y la violencia siempre acaba en autodestrucción.

Ese espíritu de constante competencia, basado por el sistema económico supercapitalista se refleja en un cada vez más temprano y despiadado bullyng entre nuestros infantes. En el aislamiento del individuo social que mira con recelo a sus vecinos y compañeros de existencia. Buscando la victoria en cualquier plano posible, aun en una discusión nimia con su pareja.

Ese “tener la razón”, es la conquista de la victoria. Victoria: esa deidad griega que llamaban Nike, si, como los artículos deportivos, esa corona de laurel del triunfo que la diosa daba a los que la conquistaban, era representada como una diosa alada , fugaz y difícil de alcanzar, posiblemente porque era voluble y siempre cambiante. Una victoria que no dura en un mundo de cambio constante y de competencia continua es un anhelo quimérico y demente.


victoryLa Victoria

Si miramos de manera macro el presente que vivimos como sociedad vemos que las palabras del oráculo se están cumpliendo inexorablemente: Complejos de inferioridad, soberbia, vanidad y orgullo, desesperación, violencia y autodestrucción. Un sistema social que se colapsa y un planeta que somos nosotros que autodestruimos con todo lo que vive en él. Y aun en los sistemas filosóficos nos hablan de vencer al Ego, el corazón de la bestia. Conquistar y eliminar al ego. Sin darnos cuenta que este forma intrínsecamente parte de nosotros mismos y que lo empezamos a construir a través de las informaciones y creencias que como niños y jóvenes vamos absorbiendo del entorno. Está tan enraizado en nosotros mismos que nos resultaría muy difícil sentirnos desnudos porque todos los sentidos dementes de nuestras vidas ya no tendrían razón de ser. Este es el sueño, la Matrix , de la que tanto se habla en estos tiempos y de la que ya se hablaba hace miles de años en las filosofías védicas de la India.

Esa desnudez nos aterra, como cite en una de las anteriores meditaciones, porque dejaríamos de ser el personaje que construimos o que nos permitió ser el entorno donde encarnamos. Por eso usamos cada victoria como usa un avatar de un videojuego las herramientas que va encontrando en cada fase del juego, que no es otro que poder. Cada accesorio es una herramienta de poder sobre los demás y el entorno. Cada victoria nos da la ilusión de tener más poder. Más capacidad de influencia sobre el entorno. Más capacidad de control, que es para lo único que sirve el poder.

Y aquí está el secreto de este mundo esclavo donde vivimos. Donde desde los primeros tiempos de organización social después de haber domesticado al reino vegetal con la agricultura, y domesticado el reino animal con la ganadería, faltaba domesticar al reino humano, a través de la esclavitud. Y que no es otra que usar el poder de otros para aumentar nuestro propio poder. Aquí se crea la matrix donde vivimos, donde aunque nos llenamos la boca hablando de los derechos humanos cerramos los ojos ante la verdad de que nuestro confort y nuestra capacidad de tener coches y carros, de vivir más o menos cómodamente, o el irnos de vacaciones, e incluso de tener casas y patrimonios, todos los recursos vienen de países y sociedades que hemos esclavizado a través de las leyes del mercado haciéndonos partícipes de esta esclavitud de recursos tanto materiales como humanos. El poder de una sociedad sobre otra. A través de las desigualdades y de la violencia económica y militar. Victoria sobre los demás. Victoria tras victoria, dejando atrás infinitos perdedores. Una sombra muy densa en la consciencia colectiva de frustración y dolor y un monstruo arquetípico muy poderoso en el subconsciente colectivo. Por eso los que vivimos en el mundo más o menos confortable, con las necesidades básicas aseguradas necesitamos tanto el entretenimiento, el ocio, las drogas y el alcohol, y sobre todo las religiones. Evasión, evasión, evasión.

herculesVenciendo nuestra furia y deseo de poder.Hercules y el Leon

En el otro extremo encontramos la palabra “Convencer” que se ha usado con el sinónimo de persuasión. De hacer que el otro haga lo que yo deseo. Mas penetrando profundamente en la etimología y la raíz de la palabra nos encontramos la teoría del “Vencer Juntos”, Convencernos entre todos de hacer algo juntos que beneficie a todos los implicados, sin mermar a otros que estén fuera del colectivo. Diferente a la persuasión que tiene más que ver con conseguir sutilmente del otro su poder para obtener objetivos personales y egoístas.

En esta palabra convencer habla de cooperación, entre muchos para obtener algo mejor para todos. Una idea que se propaga que trae beneficios colectivo. Cuando entre todos encontramos una serie de razones y motivos comunes que nos unen por la ley hermética de la afinidad vamos encontrándonos, aunando las razones y los corazones. No hay uno que influye sobre los demás, nadie que sugestiona o persuade, sino un despertar común sobre una realidad concreta, que hace que los seres nos encontremos en los otros más allá de los vestidos o personalidades que usemos para el existir.

dragon barcoCooperando juntos ante la adversidad

Este “convencimiento”, esa disponibilidad a unirme a otros, mas allá de las separaciones perceptuales, es lo que necesitamos para dar a luz la nueva realidad que queremos. Vamos siendo conscientes del mundo demente que nos están haciendo vivir enloqueciéndonos cada día más. Proyectándonos una realidad mediática que ya no queremos. Muchos seres van despertando, superando las frustraciones y haciendo realidad su consciencia por encima del sopor colectivo. Liberándose y disponiéndose a Convencer. No por las palabras, los discursos o la necesidad de ser escuchados, sino por el simple hecho de sentirse liberados de las creencias que habían grabado como cadenas en la piel de su percepción y de sus sentires.

Ya no quiero vencer al mundo, quiero convencer al mundo. Con el ego, espíritu del alma colectiva humana, convencido por el poder de mi alma, aquella que tenía atrapada y drogada con la queja y la frustración, el ego se rinde descubriendo que el miedo que proyectaba en todo hacia todo era el origen de su necesidad de controlar, de tener poder y de esclavizar teniendo razón. Convencido de que el poder del alma no es de este mundo porque esta engrapada al Espíritu Puro de Dios, de quienes partimos como unidades conscientes una vez y a la cual regresaremos. El ego derrotado, deja de ejercer su persuasión, mas nunca muere sino que ha de observarse siempre vigilado en cada ser, en cada grupo de seres porque como la zarza si queda un simple resto de la antigua zarza vuelve a brotar.

El Ego convencido pasa a ser un ego convicto (que viene de la palabra convencer) de la misma manera que el tenia convicta (presa) al alma en este plano. Creando el sufrimiento constante y la inseguridad como medio de su control sobre ella.

Convenzamos hermanos, la Victoria es Nuestra y del Espíritu Puro del Amor y la Sabiduría.

Toni Maya

6 de Mayo de 2015

dragonConvenciendo al dragon

Despertando al Cristo Interior..

Una historia sobre el fuego en el corazón del sufrimiento.
Reunir a bailarines, músicos, artistas visuales y animadores 3D, la película tiene una mirada crítica a los acontecimientos actuales. Una figura misteriosa viaja a bordo de su barco a través de un paisaje oscuro y desolado en su búsqueda de la paz interior. El que se despierta en el corazon de cada buscador y caminante sagrado.

 

Y aqui le pasamos un video con las explicación detallada de todos los simbolos que aparecen y el relato iniciatico del mismo. Lastima que por cuestiones de copyright este en silencio pero esta muy bien descrito en subtitulos. Un muy buen aporte de Pierre Arnaud.